Madrid (AFP, EFE) - El delegado del gobierno en Melilla, José Fernández Charcón, anunció ayer que en la frontera entre ese enclave español y Marruecos se instalará una tercera barrera metálica para impedir los asaltos masivos de inmigrantes que intentan así pasar al lado español. Esta tercera barrera «se va a hacer también con urgencia», afirmó.
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Melilla y el otro enclave español de Ceuta, únicas fronteras terrestres entre Africa y Europa, fueron blanco en las últimas semanas de masivos y violentos asaltos de inmigrantes clandestinos, en gran medida subsaharianos. Las dos ciudades autónomas están separadas del norte de Marruecos por dobles barreras metálicas que inmigrantes clandestinos intentan pasar a la fuerza y en masa, trepando por escaleras artesanales de madera y soga. Estos asaltos, que causaron siete muertos y cientos de heridos desde junio, desbordaron a las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes desplegadas en la zona, que superan los 2.000 efectivos en total.
En los últimos días, las autoridades españolas aceleraron los trabajos de elevación de las barreras de 3 a 6 metros de altura, que terminan en alambres de púas, equipadas además con detectores de movimientos y cámaras infrarrojas. Estos trabajos no impidieron que el lunes 350 clandestinos lograran entrar en Melilla en dos lugares en los que la barrera era de 6 metros.
En tanto, el canciller español, Miguel Angel Moratinos, recordó ayer que las fronteras de Ceuta y Melilla «son europeas» y que, por esa razón, ha pedido una «acción urgente» de la Unión Europea (UE).
Moratinos hizo ese comentario después de que el comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad, Franco Frattini, anunciase ayer en Bruselas que la Comisión Europea -órgano ejecutivo de la UE- enviará «dentro de unos días» a la zona de Ceuta y Melilla una misión técnica para estudiar el problema.
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