La Paz (EFE, ANSA, AFP, LF) - La amenaza del presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, de abandonar el cargo si se aplazan las elecciones de diciembre renovó los temores a una nueva convulsión social y a un eventual vacío de poder en el país.
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En contactos con diferentes medios de comunicación locales, diversas personalidades del mundo de la política y la Justicia bolivianas coincidieron ayer en expresar sus temores ante una eventual crisis social y propusieron varias alternativas para solucionar la situación.
El regreso de la incertidumbre a la convulsa nación andina se originó la semana pasada a raíz de un fallo del Tribunal Constitucional (TC) que aboga por una redistribución de los escaños en la Cámara de Diputados en base al último censo de población, del año 2001.
La misma Cámara baja debe definir si acata la sentencia legal y tomar una decisión lo antes posible, debido a que se acorta el plazo que tiene la Corte Nacional Electoral para poner en marcha la maquinaria que hará posible la votación del 4 de diciembre. La decisión judicial reavivó las disputas regionales y autonomistas que han desgarrado a Bolivia en los últimos meses.
«Si los compañeros de los partidos políticos, que son cadáveres insepultos, continúan maniobrando para que se posterguen las elecciones, habrá vacío de poder», manifestó ayer el ex diputado del Partido Socialista Jerjes Justiniano, que abandonó su escaño en diciembre de 2004 ante el creciente desprestigio del Congreso. Justiniano acusó a las fuerzas políticas tradicionales, en el ojo del huracán en los conflictos que costaron las salidas de los presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003 y de Carlos Mesa en junio pasado, de boicotear los comicios porque en el sufragio «no van a tener ni cinco diputados juntos». Además, destacó la sobriedad y contundencia de Rodríguez al anunciar en la víspera su postura.
• Advertencia
«Tan pronto se determine por la Corte Nacional Electoral la imposibilidad material de celebrar los comicios en diciembre próximo retornaré sin demora a mis funciones judiciales» como presidente de la Corte Suprema de Justicia, aseguró el sábado el mandatario, quien asumió el poder tras un arduo pacto político el 9 de junio. El gobernante instó también al Congreso a decidir «en el marco de sus atribuciones legislativas y constitucionales» sobre «esta grave situación para no mantener por más tiempo en vilo al país y al sistema democrático».
Paradójicamente, Rodríguez fue acusado ayer de poner en juego la estabilidad del país por el diputado de la Nueva Fuerza Republicana, Erick Reyes Villa, quien calificó de « peligrosa» la actitud del jefe de Estado.
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