2 de agosto 2002 - 00:00

Crecen saqueos en Montevideo

Montevideo - La Policía Federal estimó que hubo 16 saqueos en el Uruguay y se frustraron otros 14, al tiempo que se detuvo a 20 personas. Mientras, miles de trabajadores marcharon en Montevideo para protestar contra el gobierno.

Los líderes políticos se reunieron ayer para analizar la situación y dar una imagen de unidad ante la crisis.

Testigos, entre ellos un fotógrafo y un reportero de la agencia «Reuters», dijeron que entre 80 y 100 personas asaltaron dos locales en el Barrio Borro -una barriada humilde al noroeste de Montevideo-, llevándose comestibles y otros elementos.

En tanto, otro grupo ingresó por la fuerza a un local en el Barrio Colón, al norte de la capital.

Los saqueadores ingresaron por la fuerza en busca de productos que se exhiben en las góndolas y también en procura de dinero de las cajas registradoras; su número no fue aún determinado por los efectivos policiales, que -en principio-se vieron desbordados.

El comando policial dio intervención a los efectivos antimotines (Guardia de Coraceros), los que lograron neutralizar a los exaltados, enfrentándose a estos, que respondían con piedras y palos la represión de los uniformados. Hay un policía seriamente herido.

•Suburbios

Otros barrios elegidos fueron los suburbios de Montevideo, la zona Casavalle (se escucharon disparos de armas de fuego), Malvín Norte y Camino Lecocq, en el norte de la capital uruguaya.

En tanto, el viceministro del Interior,
Daniel Borrelli, dijo a una radio que «evidentemente, esto está organizado. No puede ser que a la misma hora hayan salido en dos o tres puntos, en estos días en que el país está tan tensionado por los hechos de notoriedad».

•Marcha


La marcha, en la que participaron unos 10.000 trabajadores y recorrió los dos kilómetros que separan el Congreso del palacio presidencial en Montevideo, fue parte de una huelga de cuatro horas contra las políticas de Batlle, que afectó principalmente el transporte, los servicios de salud y las empresas públicas.

Los trabajadores se oponen a un proyecto de presupuesto que introduce duros recortes al gasto público, tema sensible en un país con alto número de empleados estatales, y piden soluciones a una crisis bancaria que podría terminar con varios bancos fusionados y despidos.

Según los sindicatos, la crisis se debe, en gran medida, a que el gobierno no logró reactivar el sector productivo del país, de 3,2 millones de habitantes, basado en la actividad agropecuaria.

«Este camino desemboca en la situación que está viviendo la Argentina, la principal cuestión de esta marcha es armar una mesa de diálogo amplia para salir de la crisis»
, dijo a la agencia «Reuters» Oscar Flores, dirigente del sindicato de empleados de la petrolera uruguaya Ancap.

Según sondeos,
Batlle en estos momentos tiene una popularidad de apenas 19 por ciento.

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