Cuba atraviesa una crisis energética extrema que amenaza con dejar sin combustible a los aviones en 24 horas y ya impacta la aviación, el turismo, el transporte y los servicios bancarios. El régimen activó un plan de emergencia con racionamiento severo, suspensión de eventos y prioridades para alimentos y medicamentos.
Crisis energética en Cuba: vuelos paralizados, golpe al turismo y profundización del colapso económico
La crisis energética ya paraliza vuelos, recorta servicios y golpea al turismo en medio de la presión de Estados Unidos.
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Cuba advirtió que podría quedarse sin combustible para aviones en medio de la crisis energética
Cuba enfrenta una crisis energética que ya afecta vuelos y servicios clave.
Las autoridades aeronáuticas informaron que no habrá “combustible disponible” para aeronaves en nueve aeropuertos del país, incluido el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, desde el martes hasta el 11 de marzo. La advertencia oficial encendió alarmas entre aerolíneas y operadores turísticos.
Un piloto comercial confirmó que la situación es poco habitual incluso para Cuba, donde el suministro suele ser irregular. Recordó que hace más de una década, ante un escenario similar, vuelos hacia Europa debieron repostar en Nassau, Bahamas. Ahora, compañías regionales evalúan cargar combustible adicional o reabastecerse en Cancún o República Dominicana.
Air Canada (Canadá) suspendió su ruta y enviará vuelos vacíos para repatriar a unos 3.000 pasajeros. En contraste, VivaAerobus y Aeroméxico (México) mantendrán operaciones hacia La Habana. La empresa mexicana aseguró que continuará con “normalidad” y cargará suficiente combustible en México.
Turismo “compactado” y transporte recortado
El impacto alcanza de lleno al turismo, sector que en 2019 generó ingresos cercanos a los u$S3.000 millones. Visitantes extranjeros comenzaron a ser concentrados en una sola instalación hotelera en Cayo Coco para reducir consumo energético, mientras se reportaron cierres temporales en Varadero y otros cayos del norte.
El gobierno implementa una estrategia de “compactación” del turismo para disminuir gastos de combustible y electricidad. También se suspendió hasta nuevo aviso la Feria Internacional del Libro de La Habana y se acortó la Serie Nacional de Béisbol.
En el transporte, el servicio marítimo entre Batabanó y Nueva Gerona quedará limitado a dos frecuencias semanales y el ferroviario reducirá recorridos. En las calles, las filas en estaciones de servicio y la irregularidad del transporte público reflejan la tensión cotidiana. “Se está viviendo como se puede”, describen los ciudadanos de la isla.
Bancos, combustible en dólares y apagones
Los bancos también ajustaron horarios. El Banco Metropolitano redujo su atención de 8:30 a 13:00. La empresa distribuidora suspendió la venta de combustible en pesos cubanos y lo comercializa en dólares, con un límite de 20 litros por usuario.
El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga afirmó que el combustible disponible “es y será utilizado para la protección de los servicios esenciales de la población y las actividades económicas imprescindibles”, y remarcó que se priorizará la producción agroalimentaria frente al aumento de la “hostilidad de Estados Unidos”.
Cuba produce apenas el 40% del combustible que consume y depende de importaciones hoy limitadas. La generación eléctrica se sostiene con crudo nacional, gas y energías renovables, aunque el sistema opera con márgenes reducidos y apagones de hasta 10 horas.
El rol de EEUU, Rusia y México
El endurecimiento del escenario se consolidó tras una orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump que contempla aranceles a países que suministren petróleo a la isla. El presidente Miguel Díaz-Canel calificó la medida como un “bloqueo energético” y reconoció su impacto en transporte de alimentos, hospitales y escuelas.
El Kremlin describió la situación como crítica y acusó a Washington de aplicar tácticas “asfixiantes”. El vocero Dmitri Peskov aseguró que Rusia analiza soluciones junto a La Habana, mientras el embajador Viktor Coronelli recordó que Moscú suministró petróleo en los últimos años.
Por su parte, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum afirmó que es “muy injusto” que Estados Unidos amenace con aranceles a países que envíen petróleo a Cuba. “No se puede ahorcar a un pueblo así de esa manera, es muy injusto”, expresó. México ya envió dos buques con más de 800 toneladas de alimentos e insumos y evalúa vías diplomáticas para evitar sanciones.
En paralelo, la Terminal de Contenedores de Mariel informó que continúa operando con normalidad. Pero en la aviación civil, el margen se reduce a horas: si no llegan nuevos suministros, Cuba podría enfrentar una paralización aérea inédita en medio de una crisis que ya atraviesa cada rincón de la isla.








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