Cuba liberó a un disidente y trasladó a otros seis cerca de sus familias
-
Trump advierte que quedan "48 horas" para llegar a un acuerdo mientras Irán intensifica los ataques
-
El secretario de la OTAN se reunirá con Trump en medio de la tensión por la guerra en Medio Oriente
Ariel Sigler Amaya.
"Emocionalmente siento una mezcla de alegría y dolor porque quedan muchos hermanos presos en la cárceles de Cuba", agregó Sigler, quien dice sufrir una desnutrición que lo tiene en un peso de 106 libras (48 kg), la mitad de lo que pesaba cuando entró a la cárcel.
Con esta liberación quedan 52 opositores en prisión -incluido otro hermano, Guido Sigler, y cinco aún fuera de sus provincias-, de un grupo original de 75 arrestados en marzo de 2003.
"Estoy sorprendida. Pensé que mi marido iba a ser el último porque no me porto bien según las autoridades. Agradecemos a la Iglesia. Los traslados son buenos para los familiares, pero lo realmente importante son las liberaciones y esperamos más", dijo Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, esposas de los reos políticos.
Su esposo, Héctor Maceda, de 67 años y condenado a 20 años, fue llevado de una cárcel de Matanzas a La Habana. Los otros reubicados son Adolfo Férnandez (61 años); Omar Hernández (62), Efrén Fernández (57), Jesús Mustafá (66) y Juan Carlos Herrera (44), todos del grupo de los 75 y con condenas de entre 12 y 25 años.
"El gobierno sigue con su política de traslados y excarcelaciones a cuentagostas. Es positivo, pero no satisface las expectativas. Exigimos la liberación incondicional de todos los prisioneros de conciencia", dijo el presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos (CCDHRN), Elizardo Sánchez.
Según la CCDHRN, Cuba tiene unos 200 presos políticos, pero el Gobierno sostiene que son "mercenarios" de Washington que atentaron contra la seguridad del Estado.
Las mejoras para los presos ocurren en momentos en que Cuba encara críticas de Estados Unidos y Europa, tras la muerte del preso opositor Orlando Zapata el 23 de febrero -por una huelga de hambre de 85 días- y el ayuno que inició un día después el disidente Guillermo Fariñas.
"La liberación de Sigler es un gesto positivo, pero no depondré mi huelga hasta que no sean liberados entre 10 y 12" de 25 presos enfermos, dijo Fariñas, un sicólogo de 48 años.
España consideró que empezó "un proceso positivo y esperanzador" en Cuba al congratularse el sábado por las mejoras para los presos, que según la Iglesia cubana son gestión propia, aunque preceden a la visita la próxima semana del canciller del Vaticano, Dominique Mamberti.




Dejá tu comentario