31 de octubre 2005 - 00:00

Cuba y Brasil buscan frenar un nuevo escándalo para Lula

La portada del último número de la influyente revista paulistana Veja, que anuncia su explosivo artículo sobre los dólares de Cuba para la campaña de Lula. Tras algunas semanas de relativa calma, volvieron las denuncias de corrupción en Brasil.
La portada del último número de la influyente revista paulistana "Veja", que anuncia su explosivo artículo sobre "los dólares de Cuba para la campaña de Lula". Tras algunas semanas de relativa calma, volvieron las denuncias de corrupción en Brasil.
Brasilia (EFE, AFP, ANSA, LF, diarios locales) - Cuba y Brasil salieron ayer a desacreditar la denuncia de que el régimen castrista aportó 3 millones de dólares para la campaña presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva en 2002, el último episodio de la saga de escándalos que han puesto en la cuerda floja al gobierno del Partido de los Trabajadores y que la oposición pretende explotar para promover la destitución del mandatario.

«El gobierno de Cuba rechaza categóricamente estas calumnias; confirma que jamás ha interferido en los asuntos internos de esta hermana nación y responsabiliza totalmente de esta maniobra propagandística a los agresivos planes del imperialismo contra Cuba y contra Lula», según un comunicado divulgado por la embajada castrista en Brasilia.

La nota calificó de injurioso el reportaje divulgado por el semanario «Veja» el fin de semana que relata el supuesto apoyo de Cuba a la campaña electoral de Lula, una intromisión extranjera en la política interna expresamente vedada por la legislación brasileña.

Según la prestigiosa revista, los recursos cubanos llegaron al comité electoral de Lula en San Pablo entre agosto y setiembre, poco antes de las elecciones de octubre de 2002. La publicación sustenta la información en declaraciones del abogado Rogério Buratti, quien es reo en un caso por corrupción, y del economista Vladimir Poleto.

Ambos fueron asesores del actual ministro de Hacienda, Antonio Palocci, uno de los principales hombres de confianza de Lula y figura clave del gobierno para los mercados.

• Traslados

De acuerdo con «Veja», los u$s 3 millones llegaron por medios no determinados a Brasilia, donde quedaron a cargo del diplomático cubano Sergio Cervantes. De allí fueron trasladados por Poleto en avión a la ciudad de Campinas escondidos en dos cajas de whisky Johnnie Walker y en una de ron Havanna Club. Otro auxiliar de Palocci, Ralf Barquete, se encargó de trasladarlo a San Pablo.

Según el comunicado de la embajada cubana, la acusación busca frenar los planes cada vez más amplios de cooperación entre ambos países y, en especial, un proyecto que permitirá que médicos cubanos atiendan diaria y gratuitamente en la isla a unos cien brasileños con problemas de visión.

El gobierno brasileño también rechazó la información de la revista, a la que calificó como «fantasiosa», en una nota divulgada por el ministro de Relaciones Institucionales, Jacques Wagner.


El ministro sostuvo que «las contribuciones y gastos de la campaña presidencial de 2002 fueron registrados con transparencia por el frente partidario que apoyó al candidato Luiz Inácio Lula da Silva».

Por su lado, el jefe de gabinete de la Presidencia,
Gilberto Carvalho, sostuvo que la denuncia «es absurda. Nunca fue un hábito obtener financiamiento del exterior; eso no está permitido».

• Procesamiento

«Todo es absolutamente infundado. 'Veja' actúa como un frente de ataque al gobierno y no como un medio de prensa. Eso no es periodismo, sino oposición. Vamos a procesar a la revista por los daños que ha causado a la imagen del partido», afirmó, en tanto, el presidente del PT, Ricardo Berzoini.

Palocci, dos de cuyos ex colaboradores dispararon las sospechas, señaló desconocer el tema, pero lo descalificó como poco creíble.

Más allá de las negativas, la nueva denuncia golpea de lleno en el presidente tras los escándalos por financiación ilegal de campañas y presuntos sobornos a legisladores atribuidos al PT. Se trata de
una oportunidad que no desea dejar pasar una oposición que ya tiene en la mira los comicios de octubre del año próximo.

«Es un hecho gravísimo. Si es comprobado, Lula tiene que entregar el cargo. El presidente no va a tener condiciones de gobernar»,
dijo el senador Tasso Jereissati, próximo presidente del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en entrevista con el diario «O Estado de Sao Paulo». El legislador defendió el lanzamiento en el Congreso de un proceso de « impeachment» (juicio político) contra Lula.

• Verosímil

José Serra, alcalde de San Pablo y potencial rival de Lula en las próximas elecciones presidenciales, opinó que la acusación «parece verosímil» y dijo que «no me sorprenderían noticias de que el PT haya recibido ese tipo de ayuda».

Por su parte, el presidente del opositor Partido del Frente Liberal (PFL),
Jorge Bornhausen, expresó en un comunicado que «la denuncia es gravísima y debe ser investigada en profundidad. El departamento jurídico del PFL fue activado para estudiar el tema bajo todos sus ángulos jurídicos».

Legisladores del PSDB y el PFL ya indicaron que se asociarán para presentar ante el Ministerio Público un pedido de investigación de las cuentas de la campaña electoral de Lula.

En Brasil, la Ley 9.096, aprobada en 1995, prohíbe a los partidos políticos recibir fondos desde fuera del país y, en caso de violación de la norma, el partido está sujeto a la cancelación de su registro en la Justicia Electoral.

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