Difunden imágenes de Strauss-Kahn tras el supuesto abuso a la empleada del hotel
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Bloque 4
Antes del llamado se ve a Diallo -que, señaló una periodista de BFM-TV, no parecía "ni conmocionada ni en lágrimas"- sentada tranquilamente en el corredor, y luego contándole a los encargados de seguridad la agresión que habría sufrido, mimando con ellos la situación.
Cuando Branch llama a la policía, el canal francés agregó la grabación efectuada por el número de emergencia, que corresponde exactamente con los gestos del empleado del Sofitel en las imágenes de las cámaras de seguridad.
En tercer lugar, se vio la grabación de los festejos de dos empleados del hotel -Brian Yearwood y Derrik May- que en uno de sus corredores se abrazan y chocan las manos, evidentemente alegres, antes de que May improvise unos pocos pasos de baile.
Estas imágenes fueron mencionadas por el periodista investigativo estadounidense Edward Jay Epstein, en un discutido artículo publicado por la New York Review of Books, para afirmar que la denuncia de Diallo había sido inventada, como parte de un complot urdido por Accor -la empresa francesa propietaria del Sofitel Nueva York- cuyo éxito fue celebrado por los empleados, como se puede ver en el video de seguridad.
Sin embargo, en el mismo momento en que transmitía en exclusiva las grabaciones de las cámaras de seguridad, BFM-TV agregaba al pie de las imágenes que Accor aclaró a la emisora que "la idea de que estos videos establezcan la implicación de Accor en un complot carece de sentido".
De hecho, la empresa indicó que lo que Epstein -que tuvo acceso a las grabaciones de seguridad- había descrito como tres minutos de festejos entre los dos empleados del hotel duran en realidad entre 8 y 13 segundos, y agregó que Yearwood y May estaban festejando otro acontecimiento, sin ninguna relación con el caso de Strauss-Kahn.
Esta discrepancia acerca del llamado "baile de alegría" llevó la misma New York Review of Books a tomar sus distancias de Epstein, publicando una corrección en su edición del 6 de diciembre.
Por su parte, el vespertino Le Monde, en su edición digital, estimó que en base a las imágenes "ningún elemento confirma la teoría del complot contra Strauss-Kahn, pero varias escenas resultan desconcertantes".
El diario apunta sobre todo a la conversación entre el agente de seguridad del hotel y el policía que atiende su llamado telefónico, en la que el empleado del Sofitel, en la que las informaciones proporcionadas sobre el momento en que habría ocurrido la agresión sexual y en que Strauss-Kahn dejó el Sofitel son claramente inexactas.
Interrogado por Le Monde, Pascal Quint, secretario general del grupo Accor, dijo que cuando llamó a la policía "Branch estaba en la planta baja, y nunca subió a la suite 2806, que está en el piso 28".
"Estaba en una situación de crisis y sé por experiencia propia que en ese tipo de situaciones la noción del tiempo se vuelve imprecisa: creo que ésa es la verdadera explicación", sostuvo Quint.




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