Difunden las imágenes de los 10 espías rusos que operaban en EEUU

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La policía de Estados Unidos difundió por primera vez las fotografías de los diez espías rusos que autoridades de Washington intercambiaron en julio por cuatro ciudadanos rusos que trabajaban para EEUU.

Las imágenes fueron tomadas después de las detenciones realizadas el 28 de junio y muestran a los sospechosos con evidentes signos de cansancio, los ojos hinchados y el cabello grasoso. La única que aparece con una imagen radiante es la joven Anna Chapman, cuya popularidad en Internet creció desde el minuto cero del escándalo.

En las imágenes aparecen la periodista peruana Vicky Peláez, su marido Mikhail Vasenkov (conocido como 'Juan Lázaro'), Anna Chapman, Natalia Pereverzeva ('Patricia Mills'), el matrimonio de Vladimir y Lydia Guryev ('Richard y Cynthia Murphy'), Mikhail Kutsik ('Michael Zottoli'), Mikhail Semenko, Andrey Bezrukov ('Donald Howard Heathfield') y Elena Vavilova ('Tracey Lee Ann Foley').

El canje de espías realizado el 9 de julio fue el más importante desde el final de la Guerra Fría entre EEUU y Rusia. Además fue uno de los más rápidamente logrados, para no hacer peligrar las relaciones entre Moscú y Washington.

Hacia finales de junio las autoridades estadounidenses descubrieron una red de informantes que trabajaban para Moscú, y el 8 de julio los diez acusados firmaron una declaración ante un Tribunal de Nueva York donde reconocen su culpabilidad.

Durante una audiencia en los tribunales de Nueva York, los agentes no sólo asumieron sus responsabilidades, sino que también revelaron sus nombres verdaderos: así, los esposos Richard y Cynthia Murphy admitieron llamarse en realidad Vladimir y Lydia Guryev. Michael Zottoli y Patricia Mills, detenidos en Virginia el 27 de junio, resultaron ser rusos y llamarse, respectivamente, Mijail Kutsik y Natalia Pereverzeva.

Por su parte, Donald Heathfield y Tracey Foley, detenidos en Massachusetts, donde habían penetrado el ambiente académico de Harvard y los negocios inmobiliarios, resultaron ser Andrey Bezrukov y Elene Vavilova.

Juan Lázaro no era peruano ni había nacido en Uruguay, como afirmaba socialmente desde que se había instalado en los suburbios de Nueva York: se llamaba en realidad Mijail Anatonoljevich Vasenkov y también era agente. Vicky Peláez, la joven pelirroja de 28 años Anna Chapman y otro detenido, Mijail Semenko, operaban como espías bajo sus verdaderos nombres, siendo los dos últimos también rusos.

Como parte del intercambio, el presidente ruso, Dmitri Medvedev, indultó a cuatro supuestos agentes -tres oficiales de sus servicios secretos y un científico- condenados por trabajar para Occidente.

Tanto Moscú como Washington buscaron cerrar cuanto antes ese embarazoso caso de espionaje que los retrotraía a momentos donde la guerra fría estaba en boga
y que ensombrece la nueva etapa de sus relaciones bilaterales y hasta hubiera podido entorpecer la ratificación en EEUU del nuevo tratado de desarme nuclear.

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