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El primer ministro de Queensland indicó que los torrentes de agua llevaban tal velocidad a su paso por Bundaberg que las evacuaciones de los habitantes por vía marítima ya no eran posibles.
Dieciocho personas refugiadas en los tejados fueron rescatadas con helicópteros y otra docena lo serán en las próximas horas, indicó el alcalde de Bundaberg, Mal Forman. Por otro lado, tres personas están desaparecidas.
Ante el temor a que las casas pudieran ser arrancadas por la fuerza del agua, la policía lanzó una orden de evacuación obligatoria y advirtió del "peligro inminente de morir o ahogarse".
Unos 60 pacientes del hospital local fueron trasladados a las plantas superiores, más de 2.000 casas se inundaron y "varios cientos" de habitantes estaban afectados.
Catorce helicópteros, incluidos dos Black Hawks del ejército, participaron en las operaciones de rescate hasta que anocheció y Newman aseguró que el gobierno estaba intentando encontrar más aviones.
Cientos de personas fueron evacuada de sus casas en Queensland y en la vecina Nueva Gales del Sur ante los avisos por las inundaciones que el ciclón Oswald podría causar en su camino hacia el sur.
La primera ministra, Julia Gillard, dijo que "el salvaje tiempo había roto muchos corazones" y que muchos habitantes de Queensland estaban viviendo sus terceras inundaciones en dos años.
"Con este clima avanzando hacia Nueva Gales del Sur quiero insistir a todo el mundo en que es muy importante que se mantengan a salvo", dijo Gillard.
Por su parte, Brisbane, que alberga a dos millones de personas, se preparaba también para los destrozos con el agua ya a la altura de la cintura en diversos barrios alejados del centro y los más más cercanos al nivel del mar. Los transportes en ferry fueron suspendidos.
Sin embargo, el río que atraviesa la ciudad no debería alcanzar los niveles de hace dos años, según Newman.
En todo Queensland, unas 250.000 casas no tenían electricidad este lunes.
En Nueva Gales del Sur, poblaciones rurales estaban aisladas por las inundaciones y se esperaban lluvias y fuertes vientos en las próximas horas, también en Sídney.
Los ciclones y las inundaciones son habituales en el norte del país durante el verano austral. Las inundaciones de 2011, las peores en décadas, dejaron más de 35 muertos.



