Ciudad de México (ANSA, EFE) - El presidente mexicano, Vicente Fox, anunció ayer el despido de 50.000 empleados y funcionarios del gobierno federal, como consecuencia de un severo recorte de gastos que -explicó- requiere su jaqueada administración. «Hoy tenemos ya 150.000 plazas menos en el gobierno federal y estamos programando este año otras 50.000 de reducción», señaló el mandatario, durante un discurso.
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El despido masivo, que provocó un indignado rechazo de sindicatos y políticos opositores, estará acompañado de reducciones en el gasto corriente, que incluyen ahorros en rentas, teléfonos y «todo lo demás que es improductivo para la sociedad», prometió Fox.
Asimismo, los ministerios de Gobernación, Relaciones Exteriores, Salud, Educación Pública y Economía se verán obligados a ajustar su estructura y a reducir a tres las subsecretarías que los componen, a partir del ajuste impuesto por Fox.
El proyecto del Presupuesto de Gastos, aprobado por la Cámara de Diputados en diciembre pasado, reduce a tres las subsecretarías que podrán operar las secretarías de Estado (ministerios).
Los diputados detectaron crecimientos «evidentes y un tanto desmesurados» en el rubro de servicios personales, y advirtieron la necesidad de «moderar los gastos no esenciales, eliminar los superfluos y fortalecer así la inversión pública». Mientras tanto, los empresarios mexicanos advirtieron ayer que la falta de una reforma fiscal está «ampliando más el rezago» que tiene el país con sus competidores directos, especialmente Brasil, Chile y China.
En un estudio sobre el austero presupuesto que aprobó el Parlamento para este año tras el rechazo del proyecto de reforma fiscal del Ejecutivo, el Centro de Estudios-Económicos del Sector Privado (CEESP) insistió en que las reformas estructurales pendientes «son necesarias para elevar el desarrollo y el crecimiento del país».
«Cada vez se amplía más el rezago de México en el ámbito mundial, sobre todo frente a sus competidores directos, al no concretar las reformas estructurales», afirma el documento.
Actualmente, se encuentran estancadas en el Congreso las reformas eléctrica y laboral, a las que se suma el rechazo de la fiscal en diciembre pasado. El análisis del CEESP, dependiente de la principal patronal mexicana, hace hincapié en que otros países americanos, como Brasil y Chile, están haciendo los cambios institucionales necesarios para no perder competitividad, al igual que China, que el año pasado desplazó a México como el segundo mayor exportador hacia EE.UU.
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