2 de mayo 2011 - 21:14

EEUU analiza si publica fotos del cuerpo de Bin Laden y confirma que fue arrojado al mar

El asesor de seguridad estadounidense, John Brennan.
El asesor de seguridad estadounidense, John Brennan.
La Casa Blanca estudia si publica o no fotos del cadáver del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, muerto en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en las cercanías de Islamabad.

En una rueda de prensa en la Casa Blanca, el asesor presidencial para la lucha contra el terrorismo, John Brennan, indicó: "sólo han transcurrido 24 horas y ya hemos dado a conocer mucha información".

"Queremos compartir toda la información que podamos para que EEUU y el mundo puedan entender lo que ocurrió", explicó Brennan, quien no obstante precisó: "lo que no queremos es poner en peligro un resultado tan exitoso como el de esta operación la próxima vez que intentemos capturar a otro" dirigente terrorista.

Hasta el momento, EEUU no ha difundido fotografías del cuerpo de su enemigo público número uno.

Algunos medios paquistaníes difundieron supuestas imágenes de los restos, que resultaron ser falsas, después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, anunciara la muerte de Bin Laden la pasada noche.

Bin Laden murió en un tiroteo cuando el comando estadounidense entró en la residencia en la que se ocultaba en Abbottabad, un enclave acomodado en las afueras de Islamabad.

Junto a él fallecieron tres varones, supuestamente uno de sus hijos adultos, su emisario de confianza y el hermano de éste, así como una de las esposas del terrorista, empleada como escudo humano cuando comenzó el intercambio de fuego.

El comando recuperó el cuerpo del terrorista, que se trasladó al portaaviones estadounidense Carl Vinson, en el mar de Arabia.

El cuerpo del fallecido líder de Al Qaida, Osama Bin Laden, fue arrojado al mar en un lugar no revelado tras haber cumplido todos los rituales que requiere la ley islámica, aseguró un alto funcionario estadounidense, según el cual su entierro marítimo era lo "más apropiado" dadas las circunstancias.

"Se dispuso del cuerpo de Bin Laden en estricto cumplimiento de los preceptos y prácticas islámicas", aseguró el máximo asesor de la Casa Blanca en seguridad nacional y antiterrorismo, John Brennan.

El alto funcionario confirmó que el cadáver fue lanzado al mar este mismo lunes, para cumplir con el precepto islámico que obliga a enterrar a los muertos en las 24 horas siguientes al momento del deceso.

Brennan no quiso revelar el lugar desde donde fue lanzado el cuerpo de Bin Laden al mar, limitándose a insistir en que "iba en el mejor interés de todos que el entierro según el ritual islámico fuera realizado en el mar".

Para ello, explicó, su cadáver "fue sacado de Pakistán", pero insistió en que haberlo trasladarlo a otro país "habría excedido" el plazo de 24 horas que fija la ley musulmana para completar las exequias, teniendo en cuenta las pruebas que debían realizarse a su cuerpo.

"Había varios pasos a tomar debido a la naturaleza de esta operación", señaló sin citar expresamente entre otras las pruebas de ADN que según medios fueron realizadas para probar que el fallecido era efectivamente el líder de Al Qaida.

"Ir a otro país, hacer esos requisitos habría excedido ese marco de tiempo" de 24 horas, insistió, y aseguró que la ceremonia "fue realizada de forma apropiada con la gente apropiada", sin confirmar una vez más si se refería a algún imán u otro religioso musulmán.

La euforia por la muerte de Osama Bin Laden, el cerebro de los ataques del 11 de septiembre, fue matizada el lunes en Occidente por el temor a represalias, y líderes mundiales y expertos en seguridad instaron a reforzar la vigilancia contra posibles atentados.

Los estadounidenses celebraron en las calles y los mercados repuntaron esperanzados de que la muerte de Bin Laden reduzca las amenazas que penden sobre gran parte del mundo desarrollado, pero incluso el presidente Barack Obama dijo que los ataques terroristas seguirán siendo una preocupación.

Interpol pronosticó un mayor riesgo y pidió reforzar la vigilancia en caso de que los seguidores de Bin Laden traten de vengar la muerte del hombre que se convirtió en la cara global del terror, aunque ya no tenía el control táctico de las acciones de Al Qaeda.

Miembros de foros militantes islamistas prometieron vengar la muerte de Bin Laden y el director de la CIA, Leon Panetta, dijo que Al Qaeda "casi seguramente" intentará alguna forma de represalia.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, elogió la operación como un golpe a la lucha contra el terrorismo, pero tanto él como el ministro de Exteriores, Alain Juppé, advirtieron que no significa la desaparición de Al Qaeda.

El primer ministro británico, David Cameron, también dijo que Occidente debería estar "particularmente vigilante" en las próximas semanas.

Al anunciar la muerte de Bin Laden, Obama dijo: "No hay duda de que al Qaeda seguirá intentando atentar contra nosotros. Debemos mantenernos y nos mantendremos vigilantes dentro y fuera del país".

"El azote del terrorismo ha sufrido una histórica derrota, pero no es el fin de Al Qaeda", declaró Sarkozy, después de que fuerzas estadounidenses irrumpieron en un lujoso complejo residencia en Pakistán donde se escondía bin Laden y lo mataran junto con otras cuatro personas.

Algunos expertos en seguridad temen que el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre pueda incitar a seguidores de Al Qaeda.

"Aunque en Occidente podemos tener la satisfacción de que se ha hecho justicia a un terrorista, muchos siguen viendo a Osama Bin Laden como un mártir. No nos equivoquemos: los yihadistas violentos reaccionarán a esto", dijo el analista Julian Lindley-French, del centro de estudios Chatham House en Londres.

Roland Jacquard, responsable del Observatorio de Terrorismo Internacional en París, dijo que Estados Unidos sería un objetivo.

"La forma en que lo mataron, a manos de un comando militar, demuestra que esto tendrá importantes consecuencias en el futuro. Será un llamamiento a la yihad, seguirá siendo un mártir muy real para el resto de la organización", dijo Jacquard a la radio RTL. Ya el lunes, extremistas islámicos sugirieron venganza.

"Oh Dios, por favor haz que estas noticia no sea verdad (...) Que Dios te maldiga, Obama", dijo un mensaje colocado en un foro en lengua árabe. "Oh estadounidenses (...) aún es legal que os cortemos el cuello," agregó.

En otro foro islamista, alguien escribió: "Osama pudo ser asesinado, pero su mensaje de yihad nunca morirá. Hermanos y hermanas, esperad y veréis que su muerte será un bendición disfrazada". Algunos expertos temen que el golpe para al Qaeda sea sólo psicológico.

Estados Unidos y gran parte de Europa están en constante alerta por un posible atentado de Al Qaeda o una organización integrista asociada.

Francia ha estado en alerta roja, el tercer nivel más elevado en una escala de cuatro, desde los atentados suicidas de Londres en el 2005, y especialmente vigilante desde que Bin Laden criticó la actitud del país hacia los musulmanes el pasado octubre. España dijo que mantendría el nivel 2 de alerta antiterrorista, de cuatro posibles, frente al riesgo de represalias.

Estados Unidos advirtió a sus ciudadanos en todo el mundo sobre una mayor posibilidad de violencia antiestadounidense y les aconsejó que evitaran las grandes concentraciones y los viajes. Australia emitió una advertencia similar.

En Irak el ejército y la policía se colocaron en alerta. Japón dijo que establecería patrullas alrededor de sus bases militares ante posibles represalias. En países con grandes poblaciones musulmanas, algunos colegios extranjeros, embajadas y otros potenciales objetivos reforzaron las medidas de seguridad.

India, cuyas relaciones con su vecino Pakistán son tensas, expresó su preocupación por el hecho de que bin Laden fuera encontrado en un lujoso recinto a sólo 60 kilómetros de la capital paquistaní, Islamabad, diciendo que esto sugería que los terroristas podrían encontrar ahí un santuario.

"La muerte de Osama bin Laden no significa que ahora podemos quedarnos tranquilos y suponer que el peligro ya pasó", dijo Wolfgang Ischinger, jefe de la Conferencia de Seguridad de Munich, a una radio alemana.

"Creo que Al Qaeda intentará vengarse de los estadounidenses y del Gobierno pakistaní (...) Aunque se haya ganado una 'batalla', la 'guerra' está lejos de haber terminado", agregó. 

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