EE.UU. estudia relajar políticas hacia Cuba para incentivar una apertura

Mundo

Washington sopesa normalizar el flujo de las remesas de exiliados y eliminar a la isla de la lista de países patrocinadores del terrorismo. La respuesta del régimen ante las protestas puede resultar clave para retomar el giro ensayado por Obama y revertido por Trump.

La Habana - La revisión del presidente Joe Biden de la política hacia Cuba de la era de Donald Trump podría conducir a grandes cambios en la postura de Estados Unidos hacia el régimen comunista en La Habana, en un momento que los funcionarios estadounidenses evalúan las últimas protestas en ese país.

La Casa Blanca dice que el objetivo principal de Biden es ayudar al pueblo de Cuba a recuperarse de los problemas económicos provocados por la pandemia. Dos fuentes familiares con la revisión dijeron ayer que esto podría conducir a la flexibilización de las restricciones a los pagos que los estadounidenses pueden hacer a sus familias en Cuba.

Se cree que las remesas a Cuba rondan los 2.000 millones a 3.000 millones de dólares anuales, lo que representa su tercera mayor fuente de dólares tras la industria de servicios y el turismo.

Las fuentes también dijeron que se está considerando además la posibilidad de aliviar la prohibición de viajar entre Estados Unidos y Cuba, así como el levantar la designación de Cuba como “estado patrocinador del terrorismo”, una etiqueta que Trump le dio a la isla pocos días antes de dejar la presidencia en enero.

Biden también está considerando revivir el Programa de Libertad Condicional de Reunificación Familiar Cubana, que había proporcionado una forma legal para que las familias cubanas se reunieran en Estados Unidos, de acuerdo a las fuentes.

El retiro de Trump de diplomáticos estadounidenses de Cuba en 2017 en respuesta a unos ataques misteriosos, posiblemente sónicos, contra estadounidenses en La Habana básicamente congeló el programa de reunificación.

El secretario de Seguridad Nacional de origen cubano, Alejandro Mayorkas, advirtió el martes a cubanos y haitianos que no intenten ingresar ilegalmente a Estados Unidos por mar, al decir que era demasiado peligroso y que serían repatriados.

La revisión de Cuba está siendo coordinada por el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca con aportes de los departamentos de Estado y de Defensa, así como del Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias.

El resultado de la revisión no se considera inminente.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo a periodistas que la revisión de la política hacia Cuba se está llevando a cabo “con miras a su impacto en el bienestar político y económico del pueblo cubano”. “No hay duda de que las protestas del fin de semana y los eventos de los últimos días son hechos importantes, y fue la protesta más grande que hemos visto en Cuba en mucho tiempo. Eso obviamente tendrá un impacto en nuestra forma de proceder”, sostuvo.

Psaki dijo que Biden no tiene planes de hacer un discurso político sobre su visión estratégica para Cuba y el hemisferio occidental, ya que otras crisis, en Haití, Venezuela y Nicaragua, también se han profundizado en los últimos días. “Veremos cómo se desarrollan las cosas en los próximos días” en Cuba, dijo Psaki.

Mientras tanto, una multitud de decenas de manifestantes se reunieron hoy frente a la Casa Blanca ondeando banderas y carteles con leyendas “Viva Cuba” y otros lemas. Los manifestantes reclaman a Biden que interviniera en nombre de los manifestantes en Cuba.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores alemán condenó la represión del gobierno cubano de las protestas en el país, en las que murió un manifestante, y pidió la liberación inmediata de las personas detenidas.

“Condenamos la violencia contra los manifestantes en Cuba que ha costado la primera vida humana. Hacemos un llamamiento al gobierno cubano a evitar la violencia, buscar el diálogo y liberar toda la gente que ha sido detenida por protestas pacíficas”, tuiteó el ministro Heiko Maas.

Dejá tu comentario