20 de enero 2010 - 18:57

El Papa convocó a obispos irlandeses por informes de pedofilia

El papa Benedicto XVI convocó a las máximas autoridades del episcopado de Irlanda al Vaticano para examinar dos informes sobre actos de pedofilia registrados durante décadas en la iglesia de ese país.

La reunión especial, convocada para el 15 y 16, fue anticipada por la prensa británica y confirmada luego por fuentes oficiales del Vaticano.

El 11 de diciembre el Papa recibió a una delegación de obispos irlandeses ante los cuales se definió "escandalizado e indignado" por el contenido del "informe Ryan", difundido en mayo, sobre abusos en reformatorios y escuelas industriales administradas por la Iglesia, que fueron definidos "sistemáticos, crónicos, excesivos, arbitrarios y endémicos".

En noviembre, siempre el año pasado, se conoció el "informe Murphy" sobre abusos en el arzobispado de Dublín, el principal del país, de 1975 a 2004, en el que se estableció que la prioridad de la Iglesia fue mantener "el secreto, el evitar todo escándalo, la protección de la reputación de la Iglesia y de sus bienes".

"Toda otra consideración, incluyendo el bienestar de los niños y la justicia para las víctimas fueron subordinados a estas prioridades: la arquidiócesis no aplicó las reglas de su derecho canónico e hizo todo lo posible para evitar toda aplicación de la ley del Estado", subrayó el informe.

El ex arzobispo de Dublín Desmond Connell -el único aún vivo de los cuatro mencionados en el informe- pidió publicamente perdón por sus "errores que hayan contribuido a aumentar el dolor de las víctimas".

El arzobispo actual, Diarmuid Martin, expresó su "vergüenza y repugnancia" ante lo que definió como "la repugnante historia de estupro y abuso sexual de tantos niños y jóvenes de parte de sacerdotes".

"Hoy debemos reconocer sin equívocos que la arquidiócesis de Dublin no supo reconocer el robo de su infancia que sufrieron quienes sobrevivieron a los abusos y que la diócesis fracasó también en su respuesta ante los que tuvieron el coraje de presentarse para denunciar el daño hecho a su inocencia: para ellos ningún pedido de perdón podrá resultar suficiente", dijo Martin en un mensaje a los fieles difundido el mismo día de la publicación del informe Murphy.

Martin se quejó asimismo de la "falta de respuesta" del episcopado irlandés ante las revelaciones sobre los actos pedófilos, y luego del encuentro con Benedicto XVI en el Vaticano obtuvo la renuncia de dos obispos titulares y dos auxiliares comprometidos por el contenido de los informes publicados a lo largo de 2009.

El Papa, según un comunicado difundido por la Santa Sede tras esa reunión, expresó su sentimiento de "escándalo, vergüenza y traición, compartido con tantos fieles de Irlanda", se dijo "profundamente perturbado y molesto" por las revelaciones sobre los abusos y prometió que enviaría una carta pastoral a ese país para "indicar claramente cuáles son las iniciativas que serán tomadas respecto a esta situación".

Según fuentes irlandesas citadas por el diario británico The Guardian, en su visita a Roma los obispos deberían reunirse primero con Benedicto XVI y sucesivamente con las máximas autoridades de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Las mismas fuentes indicaron que durante estos encuentros se les comunicará a los prelados el contenido de la carta del papa a los fieles irlandeses, que podría ser leída en las iglesias de Irlanda el 17 de febrero, que en el calendario litúrgico católico corresponde al Miércoles de Cenizas, primer día de la Cuaresma y festividad consagrada a la penitencia de los pecados.

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