8 de marzo 2007 - 00:00

En medio de intensas protestas, Bush llegó a Brasil

Le presidente Bush con su esposa al llegar a Brasil.
Le presidente Bush con su esposa al llegar a Brasil.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó esta noche a las 20 a San Pablo, en el marco de un impresionante operativo de seguridad para contener las masivas protestas, y mañana se reunirá con el mandatario anfitrión, Luiz Inácio Lula da Silva, con una agenda signada por las negociaciones sobre el biocombustible.

En las horas previas al aterrizaje del Air Force 1, las calles paulistas fueron escenario de enfrentamientos entre manifestantes y policías, en los que resultaron heridas al menos cinco personas, informó la agencia estatal Radiobrás.

De esas manifestaciones anti-Bush, que también se replicaron en otras ciudades de Brasil, participaron miembros prominentes del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

El mandatario estadounidense no tiene actividades previstas esta noche y desarrollará su agenda mañana, con la reunión con Lula da Silva como punto central.

En el plano comercial, Brasil se encontrará con una negativa de Estados Unidos para reducir los aranceles del etanol que Washington compra a Brasilia en el encuentro que mañana tendrán los presidentes.

"Vamos a defender la presencia del producto (etanol) en el mercado norteamericano y en el mercado internacional en general, porque creemos que debe tratarse el asunto de manera igualitaria", dijo hoy la jefa de gabinete de Lula, Dilma Rousseff.

La ministra se refirió de esta manera a la insistencia de Brasilia en la reducción o el fin de los aranceles de 14 centavos por litro que Estados Unidos aplica a la importación del biocombustible brasileño porque "no es posible que Brasil no defienda el derecho de vender el etanol nacional, que es el más competitivo", según indicó la agencia Ansa.

Sin embargo, el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental estadounidense, Thomas Shannon, adelantó ayer que "tarifas e impuestos están manejados por el Congreso y, por lo tanto, nadie está tan maduro para ningún tipo de resolución en este punto por el momento".

"Brasil no podrá satisfacer su demanda interna" por lo que "enfocar un mercado exportador en este momento refleja la comprensión brasileña de su propio mercado en el pasado y no en el presente o en el futuro", precisó.

Asesores de Lula, citados hoy por el diario O Estado de San Paulo señalaron que el gobierno brasileño tiene pocas expectativas en cuanto al pedido de reducción arancelaria.

Lo que sí espera Lula es "ver a las corporaciones estadounidenses destinar miles de millones de dólares en inversiones en la tecnología y en la producción de etanol de celulosa en Brasil en los próximos años, así como en obras de infraestructura y del sector energético definidas en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC)", lanzado en enero, agregaron las mismas fuentes.

Gestiones previas al viaje de Bush, de las que participó Shannon, derivaron en la confección de un memorando de entendimiento que dará el marco jurídico para los programas de cooperación en el área de biocombustibles, que los presidentes planean firmar mañana en materia de biocombustibles.

Las fuentes mencionadas por el periódico paulista, dijeron que la propuesta implica una "alianza real" para la producción y comercialización del etanol, y que Lula afirmará en su discurso de mañana, que Brasil y Estados Unidos "tienen cosas a construir juntos".

El proyecto busca desarrollar la tecnología del etanol, que en un 70 por ciento es producido por Brasil y Estados Unidos, para extenderla a los países de la región con el fin de reducir la dependencia del petróleo.

Además, se buscará crear el Foro Internacional de Biocombustibles que establecerá regulaciones y códigos para posicionar al etanol como commodity.

La propuesta sobre el etanol y la idea de Bush de ganar la voluntad de Brasil para sus intereses en las negociaciones multilaterales de la OMC, en la que ambos países están enfrentados, fue hoy el principal centro de las críticas de los grupos sociales brasileños que denostan la sola presencia en San Pablo del mandatario estadounidense.

Un grupo de 13 parlamentarios de diferentes partidos, incluido el oficialista PT, expresaron hoy su repudio a la visita de Bush, al que calificaron como "el señor de la opresión a los pueblos latinoamericanos", y reafirmaron su compromiso "con la defensa de la soberanía nacional" de cara a lo que acordarán los presidentes, informó Radiobrás.

Las agrupaciones Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, Vía Campesina, Comisión Pastoral de Tierra, Central Unica de Trabajadores, Foro Brasileño de Organizaciones Sociales para el Desarrollo Sustentable y la Marcha Mundial de Mujeres se manifestaron hoy "frontalmente contrarios" a la producción de biocombustibles.

"Esa forma de producir energía beneficia apenas los intereses del capital transnacional" y "nosotros defendemos el uso del agrocombustible de manera sustentables, que respete el medio ambiente y, sobre todo, bajo control de las poblaciones locales", sostuvo el representante de Via Campesina, Jo'o Stedile.

La otra cuestión álgida que deberá enfrentar Lula mañana será resistir las presiones de Bush para que se aleje del presidente venezolano, Hugo Chávez.

Al respecto, Rousseff señaló hoy que "Brasil no tiene relaciones excluyentes", y que la posición de Bush hacia Venezuela "es suya", mientras que la posición brasileña es "mantener relaciones con Estados Unidos y con los demás países del continente americano, como Venezuela, Argentina y Uruguay".

Dejá tu comentario

Te puede interesar