En un clima de extrema tensión, se conoce hoy veredicto sobre Saddam
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El gobierno iraquí también ha puesto a las fuerzas armadas en alerta ante la sentencia que pronunciará hoy el Alto Tribunal Penal iraquí, y anuló los permisos de salida a los soldados.
El objetivo es evitar la violencia cuando se anuncie el veredicto en el juicio de Dujail contra Saddam Hussein y otros siete acusados, procesados por la muerte de 148 chiitas de este pueblo al norte de Bagdad, en represalia por un atentado fallido en 1982 contra el convoy del entonces presidente.
"La condena a muerte pondrá Irak a sangre y fuego y llevará la región al abismo", advirtió recientemente el jefe de los abogados de Saddam Hussein, Jalil Al Dulaimi.
Por su parte, el primer ministro Nuri al Maliki declaró a la televisión pública que espera que "este hombre tenga la pena que merece por los actos que ha cometido contra el pueblo iraquí".
"Invitó a los iraquíes a la calma y la moderación, les pido que expresen su alegría teniendo en cuenta las medidas de seguridad, tomadas para asegurar su vida", añadió.
La violencia prosiguió ayer. Un total de 83 cadáveres de víctimas de la violencia entre chiitas y sunitas fueron hallados en Bagdad en los últimos dos días, informaron fuentes de seguridad, aunque el ministerio de Interior no confirmó las cifras.
Tres cuerpos fueron hallados ayer en el Tigris, cerca de Suwaira, a 60 kilómetros al sur de Bagdad, según la policía de la ciudad. En el mismo lugar, una persona murió y siete resultaron heridas por la explosión de una bicicleta bomba.
Cuatro rusos empleados de una empresa de electricidad fueron heridos y un colega iraquí resultó muerto en un ataque con obuses de mortero contra las instalaciones de su compañía situadas en Bassora (sur de Irak).
En Bagdad ocho personas murieron, entre ellas tres policías en ataques distintos. Frente a la violencia, cada vez más iraquíes parten al extranjero, señaló el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que estima que unos 2.000 iraquíes llegan cada día a Siria y 1.000 a Jordania.
Según ACNUR, cerca de 1,6 millones de iraquíes se hallan desplazados en el interior de su país y más de 1,8 millones están refugiados en el extranjero.




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