En una jornada que dejó 50 muertos, Afganistán eligió presidente
-
El secretario de la OTAN aclaró por qué llamó "papi" a Trump
-
Putin confirmó que Rusia iniciará una tregua con Ucrania con motivo de la Pascua
Afganistán votó por segunda vez en su historia.
La tensa jornada produjo una baja concurrencia a las urnas en el Sur, el principal bastión de los talibanes, que podría perjudicar las chances de reelección de Karzai, y mejorar las de su principal rival, el ex canciller Abdullah Abdullah, quien además se benefició por una participación relativamente alta en el norte del país.
En la provincia de Helmand, en el Sur, al menos 20 cohetes cayeron en la capital, Lashkar Gah, incluyendo uno cerca de una cola de votantes que mató a un niño, informó la policía.
Autoridades de mesa de la sureña provincia de Kandahar dijeron que la afluencia a las urnas era alrededor de un 40% menor que la de los comicios presidenciales de 2004, informó CNN.
Veedores internacionales predijeron que la elección -apenas los segundos comicios directos de la historia del país- "no será perfecta", pero se mostraron confiados en que los afganos aceptarán la legitimidad de la votación, algo clave en la nueva estrategia para el país, del presidente estadounidense Barak Obama.
A pesar de los incidentes, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró que los comicios fueron "un éxito desde el punto de vista de la seguridad".
"Sabíamos de antemano que los enemigos de Afganistán iban a intentar bloquear el camino de las elecciones mediante una serie de atentados terroristas, así que no nos toma por sorpresa. No obstante, desde el punto de vista de la seguridad la situación ha sido mucho mejor de lo que esperábamos", comentó.
Por su parte, Obama dijo que las elecciones parecen haber sido "un éxito pese a los esfuerzos de los talibanes por perturbarlas".
También el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, felicitó los afganos por haber ido a las urnas a pesar de los sangrientos atentados y de las amenazas masivas de los talibanes.
"El pueblo afgano demostró nuevamente su anhelo de estabilidad y de desarrollo de su país", dijo Ban.
El futuro mandatario afgano deberá gobernar un país afectado por la guerra, la droga y la corrupción. La violencia creció de manera drástica en los últimos tres años, y Estados Unidos y la OTAN tienen en el país a cerca de 100.000 soldados en el octavo año de la guerra iniciada en 2001 con el derrocamiento de los talibanes.
Karzai, que está en el poder desde la caída de los talibanes, en 2001, es el favorito de los 36 candidatos presidenciales, aunque un buen desempeño de Abdullah podría llevar a una segunda vuelta si ninguno logra más de la mitad de los votos.



Dejá tu comentario