12 de junio 2008 - 00:00

Escándalo Alstom complica a Brasil

Además de Cristina de Kirchner, que ya sucumbió ante él, otras dos mujeres habrían sido seducidas por el tren bala. Son las brasileñas Dilma Roussef, jefa de Gabinete y ungida por el presidente Lula como candidata a sucederlo; y Marta Suplicy, hasta ayer ministra de Turismo y probable postulante para la intendencia de la ciudad de San Pablo. Estas mujeres del gobierno brasileño ya sondearon, para la construcción del rápido que unirá San Pablo con Rio de Janeiro, a empresas japonesas, coreanas y a la francesa Alstom, que mereció ser elegida por Cristina para construir la línea Buenos Aires-Rosario.

El tren de alta velocidad que conectará las ciudades de San Pablo y Rio (están a 400 km de distancia y entre las dos suman 25 millones de habitantes) es un proyecto de larga data y enorme alcance. Hasta hace unos meses se lo tenía presupuestado en u$s

11.000 millones, pero ya se lo rebajó, abruptamente, a u$s 9.000. Claro, el escándalo de los supuestos sobornos pagados por Alstom a políticos y funcionarios paulistas hace que toda merma presupuestaria sea bienvenida. La licitación por el tren bala brasileño se largaría en octubre para poder estrenar la línea en el Mundial de fútbol de 2014. Mientras tanto, los tentáculos de la investigación sobre las coimas que habría entregado Alstom en San Pablo avanzan y enfrentan al oficialista Partido de los Trabajadores con la socialdemocracia opositora (PSDB, el partido de Fernando Henrique Cardoso y del actual gobernador del estado de San Pablo, José Serra).

  • Sobornos

  • Como en octubre se vota en Brasil para la renovación de cargos municipales, el clima político está de por sí caldeado. Y que los cuatro últimos gobernadores de San Pablo, todos del PSDB, hayan suscripto contratos sospechados de irregularidades con la controvertida Alstom le viene al PT como anillo al dedo.

    Desde 1991 hasta hoy, la empresa gala, proveedora de trenes, líneas de subterráneos y energía eléctrica, firmó 139 contratos con el gobierno paulista. Entre ellos, los suscriptos con las eléctricas EletroPaulo y CTEEP ( Compañía de Transmisión de Energía Eléctrica Paulista), con el metro de San Pablo y con la CPTM (Compañía Paulista de Trenes Metropolitanos).

    Además de acuerdos « desprolijos», cerrados sin licitación previa, desde los expedientes de Suiza, Francia y Brasil, los trapos sucios ventilados muestran que se habrían destinado al menos de u$s 15 millones en sobornos a políticos y funcionarios. Es más, algunos como el presidente del Grupo Anticorrupción de la OCDE, Mark Pieth, señalan que «varias de las personas implicadas no pidieroncoima para su propio peculio, sino que el dinero fuese directamente a la caja del PSDB».

    Por eso, tanto el Ministerio Público de San Pablo, como el del gobierno federal, además del PT -desde una CPI o Comisión Parlamentaria de Investigación-, hurgan contra reloj entre papeles y carpetas, y se apuran a llamar a testigos. Tal es el caso de los tres que debieron declarar la semana pasada: David Zylberstain, ex secretario de Energía del gobernador Mario Covas y además yerno del ex presidente Cardoso; y la secretaria de Coordinación, Andrea Matarazzo; y el de Transporte, Mauro Arce, ambos funcionarios del actual gobernador Serra.

  • Invitado

    La virulencia que viene tomando el caso Alstom en el estado de San Pablo llevó a que Serra dijese que el oficialismo aprovecha para hacer «electoralismo con un kit PT». Como aderezo de último momento, se acaba de descubrir que Robson Marinho, ex jefe de la Casa Civil (jefe de Gabinete) durante la gobernación de Covas, no pudo resistirse a viajar a Francia en 1998, para ver el Mundial de fútbol y como invitado, bastante especial, de Alstom. Una empresa que, más allá de su particular «charme» para lograr contratos, en 2004 estuvo a punto de ir a la quiebra. Fue rescatada nada menos que por Nicolas Sarkozy, en ese entonces ministro de Finanzas de Francia.
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