Escasea el gas en Europa: ya hay 200 muertos por el frío
-
La Guardia Revolucionaria iraní responde a Trump y promete atacar infraestructura de EEUU en Medio Oriente
-
EEUU atacó la isla de Kharg: cuáles son riesgos de golpear este enclave iraní
Policías ucranianos de guardia en Kiev, donde ya murieron seis personas en las últimas 24 horas por efecto del frío.
El invierno polaco alcanzó un récord de frío, con 27 personas muertas por congelamiento y temperaturas de hasta 37 grados bajo cero, registrados en la madrugada en la aldea de Stuposiany, en el sudeste del país.
En Rumania, son ya 20 las personas muertas congeladas al registrarse ayer otras tres víctimas en la ciudad costera de Constanza, y las bajas temperaturas llegaron a los 30 grados bajo cero en los Cárpatos Orientales.
Las víctimas fueron encontradas congeladas en la calle, escaleras de bloques de viviendas e incluso en un automóvil, mientras que en el medio rural los muertos fueron hallados en corrales y patios de las propias casas, al margen de los caminos o en pleno campo.
También en Alemania cinco personas murieron como consecuencia del frío polar, que en Baviera fue menor a los 36,2 grados en Funtensee, en cuyo lago los meteorólogos creen que el termómetro pueda llegar a marcar los 55 grados bajo cero.
En toda Europa Central, la nieve, los vientos y los hielos dificultan los accesos por ruta, ferroviarios o fluviales. Asimismo, en los hospitales están siendo atendidos cientos de personas con lesiones causadas por el frío o afectados de colapso hipotérmico, mientras vagabundos y gentes con hogares precarios están siendo trasladados temporalmente a albergues.
El gobierno de Silvio Berlusconi decretó que los italianos dispondrán en sus viviendas de una hora menos de calefacción al día y de un grado menos de temperatura, con el fin de reducir el consumo de gas ante los problemas de abastecimiento desde Rusia, que bajó 8,1 por ciento. La medida permitiría ahorrar entre cinco y diez millones de metros cúbicos diarios.
Dos personas murieron por el frío en la región de Boloña. La casi totalidad de la calefacción de los edificios y 60 por ciento de la producción eléctrica italiana dependen del gas.
De un total de 85 mil millones de metros cúbicos consumidos en 2005, Italia produjo sólo 12 mil millones, importando el resto, siendo 35% de Rusia. Paradójicamente, parte de la energía producida con gas importado es exportado a países vecinos como Suiza, que a su vez la vuelve a vender a otro Estado, denunció el diario italiano «La Stampa».



Dejá tu comentario