4 de octubre 2005 - 00:00

España: cientos de ilegales entran en Melilla por asalto

Melilla, la ciudad española enclavada en Marruecos, está desbordada por el masivo flujo de inmigrantes. Las fuerzas de seguridad se sorprendieron ayer por la violencia de su irrupción.
Melilla, la ciudad española enclavada en Marruecos, está desbordada por el masivo flujo de inmigrantes. Las fuerzas de seguridad se sorprendieron ayer por la violencia de su irrupción.
Melilla (EFE, AFP, ANSA, Reuters, LF) - Alrededor de 350 inmigrantes ilegales africanos lograron ingresar ayer en avalancha en el enclave español de Melilla, ubicado al norte de Marruecos, en el mayor intento masivo de cruce de esa frontera. Según informó la Guardia Civil española, al menos 142 personas resultaron heridas en el episodio, que desata una nueva crisis migratoria para el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En el tercer salto colectivo de la última semana y el noveno de los últimos tres meses, un grupo de 650 subsaharianos asaltaron la doble valla que rodea a Melilla, que incluye alambres de púa, en un desesperado intento por poner pie en la Unión Europea (UE) tras un viaje de meses. Se estima que al menos 350 de ellos lograron su objetivo y que más de 194 fueron detenidos por las fuerzas de seguridad de Marruecos.

En el suceso, ocurrido de madrugada, resultaron heridos 135 inmigrantes y siete miembros de la Guardia Civil, que ha reforzado su presencia a lo largo de los 11 kilómetros de la valla para tratar de frenar los continuos intentos de salto. Cinco de los inmigrantes heridos fueron internados en el Hospital Comarcal y el resto fue dado de alta, ya que presentaba contusiones leves.

• Agresividad

Los inmigrantes arrancaron dos tramos de unos 20 metros cada uno del vallado que separa Melilla de Marruecos, en la zona donde el cerco fronterizo había sido elevado recientemente de 3 a 6 metros. La Delegación del Gobierno denunció que los inmigrantes mostraron una agresividad desconocida hasta el momento, enfrentándose a las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes. Según relatos coincidentes de periodistas en el lugar, varios de los inmigrantes lanzaron piedras a las tropas de la Guardia Civil y militares, que debieron usar equipos antidisturbios.

El salto de la valla fue el primero desde que el gobierno socialista español ordenó el pasado día 29 el despliegue del ejército en las fronteras de Melilla y Ceuta, las dos ciudades españolas enclavadas en el norte de Africa.

La semana pasada cinco inmigrantes subsaharianos murieron baleados tras intentar cruzar la frontera en Ceuta, dando lugar a acusaciones cruzadas entre España y Marruecos sobre el origen de los disparos.


Fuentes de entidades humanitarias que trabajan en la zona estiman que en lo que va del año más de 12.000 inmigrantes, en su mayoría de los paupérrimos países de Africa subsahuariana, intentaron ingresar en España a través de Melilla y Ceuta.

El ministro del Interior,
José Antonio Alonso, aseguró que estas avalanchas masivas de inmigrantes sobre las vallas fronterizas son «un problema con el que el gobierno va a poder». Según él, se trata de «un problema muy serio y muy duro», en el que la Guardia Civil y el ejército «están dejando la piel y están desarrollando una magnífica labor».

Según señaló Alonso en conferencia de prensa, el Ministerio del Interior centra sus esfuerzos en reprimir de una manera «absoluta» las mafias y en controlar la inmigración ilegal. Para ello, agregó, se están reforzando con más efectivos los perímetros fronterizos y se está mejorando el diseño de la valla.

• Gestiones


Alonso consideró que éste no sólo es un problema de España y dijo que se están haciendo gestiones «muy intensas» con la Unión Europea (UE) y con Marruecos, en las que también han participado los ministerios españoles de Relaciones Exteriores y de Trabajo y Asuntos Sociales.

Alonso calificó de « indispensable» la colaboración de Marruecos con España para solucionar el problema y señaló que, tras la cumbre hispano-marroquí de la semana pasada en Sevilla, ese país «ha asumido compromisos y los va seguir cumpliendo».

Alonso comparecerá en el Parlamento el jueves para hablar de este problema, aunque el conservador Partido Popular (PP) y la coalición de mayoría comunista Izquierda Unida (IU) pidieron que sea el propio Rodríguez Zapatero quien lo haga.

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