26 de marzo 2003 - 00:00

Estiman difícil el ingreso de tropas aliadas a Bagdad

Un soldado británico herido es evacuado ayer en las afueras de la ciudad de Bassora, al sur de Irak. La Cruz Roja Internacional informó que ya comenzaron las operaciones para restaurar el suministro de agua para la ciudad, de 1,2 millón de habitantes.
Un soldado británico herido es evacuado ayer en las afueras de la ciudad de Bassora, al sur de Irak. La Cruz Roja Internacional informó que ya comenzaron las operaciones para restaurar el suministro de agua para la ciudad, de 1,2 millón de habitantes.
París (AFP) - Las tropas anglo-estadounidenses que se acercan a Bagdad tienen previsto cercar la ciudad y dejar actuar a las fuerzas especiales en vez de invadir inmediatamente la capital iraquí, según una de las posibilidades más frecuentemente evocada por los expertos. Aunque el primer ministro británico, Tony Blair, aseguró que el «objetivo esencial» era llegar a Bagdad «lo antes posible», expertos dudaban ayer de que las fuerzas anglo-norteamericanas, que se encuentran a unos 100 km de la ciudad, entren inmediatamente en la capital iraquí.

«No estoy seguro de que los estadounidenses tengan ganas o puedan de entrar pronto en Bagdad. El objetivo será más bien rodear la capital, eliminar los focos de resistencia de Bassora, al Sur, y de Mossul, al Norte, y luego ir a Bagdad con la esperanza de que entonces el poder iraquí ya haya caído», juzgó François Daguzan, experto de la Federación para la Investigación Estratégica (FRS).

• Posibilidad

«Si dañan los centros de comando vitales mediante bombardeos precisos, pueden esperar a que la ciudad (...) caiga por sí sola», agregó un alto mando militar francés que pidió el anonimato.

En Bagdad, como en Bassora, Umm Qasr o Nasiriyah, al Sur, los estadounidenses quieren que la población iraquí los consideren libertadores, pero eso sería prácticamente imposible si se enzarzan en ataques masivos e indiscriminados en la capital que se saldarían con numerosas pérdidas civiles. Para lograr su objetivo necesitan las fuerzas especiales, presentes en Irak desde hace semanas, según Eric Denécé, presidente del centro francés de investigación sobre los servicios de inteligencia.

• Misión

Esas fuerzas se ocupan de garantizar la seguridad en los caminos de acceso y de desminarlos, de localizar las defensas antiaéreas iraquíes, de buscar posibles depósitos de armas de destrucción masiva y de marcar las zonas en las que pueden tirarse los paracaidistas.

También protegen los pozos de petróleo, están presentes entre las fuerzas kurdas y designan los objetivos a los bombarderos durante los ataques aéreos. Están muy activas en las afueras de la capital para guiar los bombardeos de los objetivos clave del régimen, como, por ejemplo, las instalaciones de la guardia republicana, que están siendo atacadas sin tregua desde el lunes. Según Denécé, llevan «media jornada de ventaja a las divisiones y pueden realizar los primeros arrestos» de dignatarios iraquíes. Sin embargo, los expertos dudan de que las fuerzas especiales lleven a cabo acciones clandestinas masivas en una ciudad tan cuadriculada como Bagdad.

En cambio, su papel como servicio de inteligencia es esencial. «Estamos muy mal informados sobre el régimen de (el presidente iraquí) Saddam Hussein, pero la información se convirtió en un arma primordial», indican miembros de los servicios secretos franceses.

Dejá tu comentario

Te puede interesar