20 de abril 2006 - 00:00

¿Exportamos borocotós?

Un ministro del gobierno italiano dijo que "un senador electo en el exterior" que había sido citado por Romano Prodi "en realidad apoyará a Silvio Berlusconi". Sería el caso del ítaloargentino Luigi Pallaro. No se trataría de que ahora la Argentina también exporte borocoteados, o sea electos por un partido que terminan apoyando al opositor. Pallaro dijo que él era " independiente", algo útil para recoger votos de muchos lados ahora que los italianos en el exterior votan y eligen miembros al Parlamento de Italia.

Una versión divulgada por el ministro de los Italianos en el Mundo, Mirko Tremaglia, despertó inquietud e intriga principalmente en Roma, pero también en Buenos Aires. El funcionario afirmó «con satisfacción» que «la mayoría de dos votos, determinados por los electos en el exterior a favor de ( Romano) Prodi, ya no existe».

El ministro (miembro de Alianza Nacional, derecha) dio señales de que un representante de la circunscripción exterior para la Cámara alta se había «borocotizado»: un legislador electo «que había sido señalado para Prodi no vota más a Prodi», lo cual podría anular la ventaja del centroizquierda de 158 a 156 en el Senado.

El ministro de Silvio Berlusconi, artífice del hecho de que por primera vez en la historia la diáspora tenga representantes parlamentarios, no dio el nombre del senador electo que modificó su adhesión. «Es un compromiso personal mío, se sabrá dentro de algunos días... pero es un episodio que cambia las cartas en la mesa.»

  • Argentina

  • El voto en el exterior cayó como un balde de agua fría en el oficialismo italiano, cuando otorgó una ventaja decisiva en el Senado de cuatro a uno (y un independiente) a favor de Prodi. La oficialista Casa de la Libertad se vio perjudicada no sólo por un apoyo menor que el esperado, sino también por una atomización de su oferta electoral.

    La Argentina consagró los dos senadores destinados a Sudamérica. La rosarina Mirella Giai, electa por La Unión, el frente electoral del «professore», enfatizó ayer ante este diario que ella no es la senadora «borocotizada»: «No tengo que aclarar que apoyo a Prodi y que haré lo posible para que la centrosinistragobierne».

    Las miradas se orientaron entonces a Luigi Pallaro, el candidato «asociacionista», que fue el que más votos obtuvo en Sudamérica, y a quien la coalición de Prodi lo contabilizó como propio la semana pasada, pese a que este empresario sostiene desde la campaña electoral que su postulación es «apartidaria e independiente».

    El senador electo viajó ayer a Italia, pero sus allegados, aunque admitieron que Tremaglia pudo haberse referido a él, negaron que haya cambiado su postura.

    «La mención de Tremaglia habría sido un intento desesperado», sugirieron.

    En rigor, si Pallaro apoyara a Berlusconi, la situación se mantendría con una ventaja de sólo un voto a favor de Prodi en el Senado (159 a 158). Pallaro, titular de la Cámara de Comercio Argentino-Italiana, se inclinó en los últimos días por un gobierno de coalición entre los frentes de Berlusconi y Prodi. En cualquier caso, su voto no está aún definido, dijeron ayer en su entorno.

    El gobierno de Néstor Kirchner, quizás tomado por sorpresa por la victoria asociacionista, estableció contacto con Pallaro recién esta semana, cuando fue convocado a la Casa Rosada para una reunión con Alberto Fernández, funcionario con buena sintonía con los Demócratas de Izquierda, principal partido de La Unión.

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