7 de agosto 2002 - 00:00

"Fast track": Bush puede ya negociar pactos comerciales

Washington (EFE) - El presidente George W. Bush promulgó ayer la ley que le permitirá negociar acuerdos comerciales por la vía rápida, esto es sin que el Congreso pueda introducir enmiendas y con la cual Estados Unidos pretende recuperar su liderazgo en el comercio internacional.

La ley fomentará la creación de empleos en EE.UU. y «dará a otras naciones la confianza para negociar con nosotros», dijo Bush durante una ceremonia en la Casa Blanca.

Bush elogió los esfuerzos de los legisladores demócratas y republicanos para conseguir la norma porque «pusieron a su país por delante de sus partidos», y dijo que ahora Estados Unidos «regresa de lleno a la mesa de negociaciones».

La ley comercial incluye la Autoridad para la Promoción Comercial (TPA), antes conocida como «fast track» o vía rápida, un instrumento económico puesto en marcha en 1974 y suspendido en 1994 debido a presiones de los sindicatos y grupos ecologistas.

«Ahora, después de ocho años, EE.UU. regresa a la promoción del libre comercio para consolidar nuestra prosperidad y estimular el crecimiento económico», dijo Bush, acompa-ñado de los legisladores que negociaron la ley y de varios embajadores andinos.

• Acuerdos

Con la vía rápida, Bush podrá pactar nuevos acuerdos comerciales internacionales que el Congreso sólo podrá aceptar o rechazar en su totalidad sin modificaciones, aunque el gobierno tendrá que realizar estrechas consultas con el Pomercio para las Américas (ALCA), prevista para 2005, que supone el mayor bloque comercial del mundo, con cerca de 850 millones de consumidores desde Alaska hasta Tierra del Fuego.

Mientras Chile ya adelantó que espera cerrar un acuerdo de libre comercio con EE.UU. para fin de año o comienzos de 2003, Brasil salió ayer a en-friar las expectativas en torno al ALCA.

Según el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio,
Sergio Amaral, la aprobación de esa ley no acelerará la creación del ALCA.

Además de la vía rápida, según el funcionario brasileño, hacen falta verdaderas demostraciones del gobierno estadounidense de que quiere abordar los «problemas verdaderos, es decir, la efectiva apertura de su mercado».

«Si (EE.UU.) no abre el mercado para aquellos productos en los que somos competitivos, no habrán avances en la negociación», afirmó Amaral al hacer referencia a las barreras comerciales que el gobierno estadounidense ha impuesto en los últimos meses a productos como el acero, la carne bovina y el jugo de naranja, entre otros.

• Victoria

La promulgación de la ley comercial ocurre en un año de elecciones legislativas, en la que dominará el tema de la recuperación de la economía estadounidense. Es por ello que representa una importante victoria política y comercial para Bush, especialmente porque atrás ha quedado el boom de la economía estadounidense de los años '90: los consumidores y los inversores extranjeros están cada vez más cautelosos, y existe el riesgo de una segunda recesión más intensa que la primera.

La Casa Blanca montó una intensa campaña de «lobby» a favor de esta ley, porque considera que la apertura del comercio no sólo beneficia a los trabajadores y agricultores sino también a los países que buscan abrirse mercado en EE.UU.

Así, la ley también renovó la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA), que permite las exportaciones libre de aranceles de miles de productos de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, en reconocimiento a su lucha antinarcóticos.

El ATPA, un programa de diez años implementado por vez primera en 1991, caducó el pasado 4 de diciembre pero, con su renovación, los exportadores serán compensados por las altas tarifas arancelarias que han pagado hasta ahora.

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