"Fast track": Bush puede ya negociar pactos comerciales
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• Acuerdos
Mientras Chile ya adelantó que espera cerrar un acuerdo de libre comercio con EE.UU. para fin de año o comienzos de 2003, Brasil salió ayer a en-friar las expectativas en torno al ALCA.
Según el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Sergio Amaral, la aprobación de esa ley no acelerará la creación del ALCA.
Además de la vía rápida, según el funcionario brasileño, hacen falta verdaderas demostraciones del gobierno estadounidense de que quiere abordar los «problemas verdaderos, es decir, la efectiva apertura de su mercado».
«Si (EE.UU.) no abre el mercado para aquellos productos en los que somos competitivos, no habrán avances en la negociación», afirmó Amaral al hacer referencia a las barreras comerciales que el gobierno estadounidense ha impuesto en los últimos meses a productos como el acero, la carne bovina y el jugo de naranja, entre otros.
• Victoria
La promulgación de la ley comercial ocurre en un año de elecciones legislativas, en la que dominará el tema de la recuperación de la economía estadounidense. Es por ello que representa una importante victoria política y comercial para Bush, especialmente porque atrás ha quedado el boom de la economía estadounidense de los años '90: los consumidores y los inversores extranjeros están cada vez más cautelosos, y existe el riesgo de una segunda recesión más intensa que la primera.
La Casa Blanca montó una intensa campaña de «lobby» a favor de esta ley, porque considera que la apertura del comercio no sólo beneficia a los trabajadores y agricultores sino también a los países que buscan abrirse mercado en EE.UU.
Así, la ley también renovó la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA), que permite las exportaciones libre de aranceles de miles de productos de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, en reconocimiento a su lucha antinarcóticos.
El ATPA, un programa de diez años implementado por vez primera en 1991, caducó el pasado 4 de diciembre pero, con su renovación, los exportadores serán compensados por las altas tarifas arancelarias que han pagado hasta ahora.



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