30 de noviembre 2005 - 00:00

Francia endurece medidas para recibir inmigrantes

El humoristaArcadio, deldiario panameño«LaPrensa»,ironiza sobrelos valorespuestos encrisis tras losactos devandalismo.
El humorista Arcadio, del diario panameño «La Prensa», ironiza sobre los valores puestos en crisis tras los actos de vandalismo.
París (AFP, Reuters, ANSA) - En respuesta a los actos de vandalismo que causaron conmoción en Francia, el primer ministro Dominique de Villepin profundizó ayer las restricciones inmigratorias, con medidas tales como el aumento de requisitos para el casamiento de extranjeros con franceses y el recorte del derecho al reagrupamiento familiar de trabajadores provenientes del exterior.

«El gobierno actuará con firmeza y con sentido de responsabilidad»,
dijo De Villepin luego de una reunión en el centro de control migratorio cargada de tensiones sociales provocadas por jóvenes de origen árabe y africano.

Según el régimen actual, los trabajadores extranjeros en Francia pueden unirse a sus familias luego de un año de residencia, y alrededor de 25.000 personas se acogieron a esa medida en 2004. Sin embargo, De Villepin aseguró que dicho reglamento no se mantendrá intacto por mucho tiempo más y que el plazo de espera antes de entregar el beneficio será incrementado a dos años. «La integración a nuestra sociedad, especialmente la comprensión del idioma francés, debería ser una condición para el traslado al país de familias extranjeras», dijo.

Cerca de 34.000 franceses contrajeron matrimonio con personas de países externos a la Unión Europea y Suiza el año pasado. Con los planes del gobierno, un inmigrante que se case con un francés deberá esperar cuatro años antes de obtener la nacionalidad si la pareja se radica en territorio francés, dos años más que los que dictan las leyes actuales.

• Estudiantes

Por otro lado, Francia, que recibe una media de 50.000 estudiantes cada año, pedirá a partir de 2006 a sus embajadas que exijan a los postulantes que presenten un proyecto de estudios, una hoja de vida con sus datos académicos y personales, y demuestren un determinado nivel de competencias lingüísticas para «elegir a los mejores».

Con el fin de facilitar esta medida se abrirán centros para los estudios en Francia -como los existentes en los países del Magreb, China, Senegal y Vietnam- en México, Corea del Sur, Líbano, Camerún, Turquía y Madagascar. Los que logren «ir más allá del máster» podrán quedarse durante seis meses para buscar un trabajo en Francia, señaló De Villepin.

Otra decisión adoptada ayer se refirió a la reducción a seis meses del plazo máximo para que la administración resuelva un pedido de asilo en Francia, incluidos los recursos, declaró el premier, quien consideró apropiado trasladar estas medidas al ámbito europeo.

El funcionario también mencionó severas políticas ante la poligamia
, que en Francia es ilegal, ya que algunos políticos de centroderecha afirmaron que ésa fue una de las causas de las tensiones sociales. Según el primer ministro, las modificaciones legales requeridas para llevar a cabo sus planes serán presentadas dentro de poco tiempo.

Por su parte, el ministro del Interior,
Nicolás Sarkozy, quien amenazó con expulsar a los extranjeros involucrados en los disturbios, dijo al Parlamento que Francia ya no aceptaría a «aquellos extranjeros que nadie más quiere en el mundo». «Estoy de acuerdo con lo que dijo el primer ministro. Queremos inmigración selectiva», dijo Sarkozy.

Miles de autos y algunas escuelas fueron quemadas durante las tres semanas de violencia registrada en los suburbios pobres. La revuelta involucró a comunidades de jóvenes de varios orígenes étnicos, así como a algunos grupos blancos. Esas protestas despertaron la ira de la sociedad francesa, a la vez que creció la popularidad de Sarkozy.

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