3 de marzo 2003 - 00:00

Frena Lula una revuelta interna contra Palocci

Al cumplir dos meses de mandato, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, ha comenzado a criticar la gestión de importantes miembros de su gabinete y debió salir a conjurar una fuerte revuelta interna contra su ministro de Hacienda, Antonio Palocci, motivada esta vez ya no por los radicales del Partido de los Trabajadores, sino por influyentes figuras moderadas del gobierno.

Según el sitio on line del diario «Folha de Sao Paulo», las críticas a la receta económica «malanista» de Palocci provienen de importantes referentes del gobierno, como el presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económicos y Social (BNDES), Carlos Lessa; el líder de la bancada oficialista del Senado, Aloizio Mercadante; el ministro de Planeamiento, Guido Mantega; y el ministro de Integración Nacional, Ciro Gomes; además de economistas allegados a Lula y gobernadores aliados.

Pero el presidente ha sostenido a su ministro de Hacienda y dado por tierra con las presiones para generar un «plan B» económico. Según él, el éxito depende de que se logren las reformas previsional y tributaria. En ese caso, dice, todo estará encaminado, incluso la reelección. Y deja para un eventual segundo mandato la concreción de las amplias reformas sociales prometidas históricamente por el PT.

Según «Folha», Palocci ha tenido a su favor para conjurar la crisis el hecho de que todas las medidas polémicas -como el aumento de tasas de interés-fueron anticipadas a Lula y bendecidas por él. Además, el ministro de Hacienda ha contado con el apoyo de dos pesos pesado del gabinete: el jefe de la Casa Civil (jefe de Gabinete), José Dirceu, y el secretario de Comunicación, Luiz Gushiken.

Hace pocos días, Mercadante lanzó una frase que, según analistas, fue todo un mensaje para Palocci de cara al futuro. Según dijo, no fue ministro de Hacienda simplemente porque no quiso.

•Opinión

Según observadores, dijo «Folha», Mercadante es el candidato de varios de los críticos de Palocci para el puesto. Y Ciro Gomes, un hombre que se sumó al proyecto de Lula recién antes de la segunda vuelta electoral, mantiene un bajo perfil mientras dice a sus allegados que la actual línea económica «es suicida».

Los hombres de Ciro dicen a la prensa que, en caso de que se produzca una crisis, éste será el ministro de Hacienda. Tras bastidores, los operadores de Lula contraatacan afirmando que eso sería «muy difícil».

En tanto, según «Folha», Lula se ha quejado de «inoperancia» en el Ministerio de Planeamiento (Mantega), de la crisis del plan Hambre Cero, de la «falta de foco» en los ministerios de Asistencia y Promoción Social
(Benedita da Silva) y Ciudades ( Olívio Dutra), y -más importante-del exceso de atribuciones y del estilo centralizador de Dirceu.

De acuerdo con la versión, Lula -a quien sus allegados ven cansado y prematuramente envejecido, según el diario «O Estado de Sao Paulo»- cree que el éxito de su reciente reunión con los 27 gobernadores del país y la rápida respuesta a la crisis de seguridad de Rio de Janeiro, enviando 3.000 militares, demuestran que el gobierno va bien en los grandes temas.

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