Ganaría Lula si se votara hoy
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La investigación demoscópicade Sensus agrega que 53,3% aprueba el desempeño personal de Lula (eran 46,7% en noviembre) y 38% lo desaprueba (frente a 44,2%).
El índice de rechazo de Lula se redujo, pero aún es alto, dado que 35,8% de los interrogados dijo que nunca votaría por él, mientras que en noviembre era de 46,7%. Sin embargo, nadie duda de que Lula es hoy por hoy más popular que su partido y que a su vez, concita menos rechazos. El presidente brasileño aún no se declaró oficialmente candidato para su reelección, y el lunes dejó claro que no lo haría hasta que la ley lo obligue, es decir, a fines de junio, alegando que no quería hacerle el juego a sus adversarios.
«No puedo dejar de gobernar para entrar en una campaña porque los adversarios quieren que entre en campaña», afirmó Lula en una cena de celebración del 26° aniversario del PT.
La oposición y muchos analistas políticos afirman que el ex líder sindical está de hecho en campaña desde hace varios meses, recorriendo el país, inaugurando obras.
•Segunda vuelta
Serra tampoco se proclamó precandidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), contrariamente al gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin. En las simulaciones de segunda vuelta divulgadas ayer, Lula derrotaría a Alckmin por 51,3% a 29,7% de los votos, ampliando la ventaja que ya tenía en noviembre (40,8% a 32,2%).
La crisis que costó puntos en la popularidad de Lula estalló en junio pasado cuando varios dirigentes del PT fueron acusados de utilizar fondos ilegales para financiar campañas políticas y de pagar sobornos a legisladores aliados para lograr su apoyo al gobierno en el Congreso. Pero su figura, entienden diferentes consultores, logró quedar bastante a salvo del vendaval de corrupción que afectó a sus colaboradores más cercanos, pese a que medios de prensa dieron cuenta de que el propio mandatario no pudo haber sido lejano a la trama de financiación ilegal.
Del gobierno petista se alejaron el jefe de Gabinete, José Dirceu, y el presidente del PT, José Genoino. Además, varios diputados del PT abandonaron la bancada oficial criticando el vuelco del partido hacia el centrismo. A la luz de su presente resurrección política, Lula recomendó a los militantes de su partido «nada de tristeza ni euforia, madurez política y voluntad de disputa» en un acto el lunes.
Antes 800 militantes enfervorizados, el mandatario agregó: «Cuando cometemos errores no debemos tener vergüenza de decir que nos equivocamos. Y pedir disculpas es algo bueno, no una debilidad...Nadie podrá hacer que nuestro partido baje la cabeza».




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