Brasilia - Peinado rasta. Saco y corbata, pero de línea moderna e informal. Uñas larguísimas de guitarrista. De aspecto juvenil pese a sus 60 años. El famoso cantante Gilberto Gil, ahora ministro de Cultura de Brasil, recibió a este enviado en la sede de su cartera en Brasilia.
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«¿Si habrá cambios? Ayer era de noche y hoy ya es de día. ¿No es eso un cambio?», comenzó.
Según dijo, dudó mucho antes de aceptar la designación del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva. «Primero, porque no sabía si sería capaz. Segundo, por tener que dejar mi familia, mi pequeña empresa, la gente que trabaja en ella. Tercero, porque no sabía si podría crear un ambiente de aceptación a mi nombramiento. Como todo eso lo pude resolver, aquí estoy», dijo sonriente.
Sin embargo, la sorpresa llegó al preguntársele cuáles serán las iniciativas de su gestión, que comenzó hace más de un mes. «Las estamos pensando... tenemos cuatro años para hacer cosas, experimentar, equivocarnos», respondió casi enigmático.
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