El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, realizó hoy una nueva invitación a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) a un cese de hostilidades y de fuego bilateral, aclarando que el ofrecimiento no implicaba la obligación de un desarme por parte de los rebeldes.
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"Si el ELN acepta un cese de hostilidades, el Gobierno acepta no adelantar operaciones militares mientras se respete" ese alto al fuego, precisó el primer mandatario en un mensaje reproducido por la cadena radial colombiana RCN.
Como en anteriores ofrecimientos, Uribe insistió en que "el ELN no se tiene que desmovilizar, no se tiene que desarmar, lo que se requiere es un cese de hostilidades. La desmovilización, el desarme, son puntos de llegada".
El gobernante colombiano hizo el ofrecimiento en el marco de la reunión que sostuvo hoy en Rionegro, Departamento (Estado) de Antioquia con 29 guerrilleros del ELN que decidieron abandonar las armas y acogerse a planes de reinserción oficial el pasado martes.
"Quiero hacer un llamado al ELN para que sigan el ejemplo de este grupo. Quiero ofrecerle todas las posibilidades de paz", insistió el jefe del Estado, recordando también que en el pasado reciente "estuvimos muy cerca de iniciar ese proceso de paz".
Uribe precisó que los rebeldes "pueden llamar a quien quieran para que garantice la seriedad de ese proceso, para que garantice el cese de hostilidades del ELN y de operaciones militares del Ejército".
Los rebeldes del frente "Héroes de Anorí" del ELN, encabezados por su comandante 'Edward', se entregaron el pasado martes en tres localidades de Antioquia e inmediatamente fueron acogidos en el programa de reinserción.
En los últimos tres años, según fuentes oficiales, abandonaron las filas rebeldes unos 1.400 guerrilleros del ELN, la segunda guerrilla en importancia del país después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
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