6 de febrero 2003 - 00:00

Gran Bretaña atacará aun sin aval de la ONU

Londres (ANSA, EFE, Reuters) - El primer ministro británico, Tony Blair, advirtió ayer que sus fuerzas están listas para atacar a Irak, aunque «un veto caprichoso bloqueara una nueva resolución de la ONU» en ese sentido, en obvia referencia a Francia, que amenazó con votar contra la guerra en el Consejo de Seguridad.

Blair sostuvo ante el Parlamento de su país que preferiría contar con el «vía libre» de las Naciones Unidas para una intervención militar, pero que no lo tendría en cuenta «si por un motivo u otro, algún país miembro recurriera al veto» que definió como «irracional y caprichoso». «Pero no creo que lleguemos a tanto, espero que no suceda», prosiguió.

Las palabras de Blair fueron interpretadas en Londres como una mención indirecta a Francia, que amenazó abiertamente con bloquear una resolución en favor de la guerra.

El martes, Blair fracasó en su intento de convencer a Jacques Chirac de apoyar una intervención armada contra Bagdad en una cumbre que ambos mantuvieron en París.

Por otra parte, Blair salió a desmentir el informe de sus propios servicios secretos de inteligencia, difundido ayer, que aseguran que actualmente no existen vínculos entre Al-Qaeda y el gobierno de Irak, en contraste con su propia opinión y la de Washington, reiterada en la ONU por el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell (ver aparte).

Para el primer ministro, las relaciones entre la organización terrorista y el gobierno iraquí «son indiscutibles».

• Documento secreto

De este modo, Blair continúa sosteniendo la política marcada por el presidente norteamericano George W. Bush, a pesar del disenso de buena parte de su propio partido, el Laborista, y la opinión pública de su país, que se opone a un ataque militar contra Irak.

El informe de inteligencia británico, que se difundió justo el mismo día que Powell presentó acusaciones contra
Saddam Hussein, era un documento secreto que debía llegar sólo a Blair y a algún estrecho colaborador del primer ministro. En cambio, se publicó en el sitio internet de la «BBC News». Según se sospecha, fueron los mismos autores -funcionarios del servicio secreto del Ministerio de Defensa-quienes mostraron el documento a Andrew Gilligan, especialista en cuestiones militares de la emisora pública británica, ante la inquietud de que sus trabajos «sean utilizados sólo para sostener la causa de la guerra contra Irak».

Mientras tanto, un grupo de prestigiosos abogados internacionalistas intentará juzgar al premier británico por crímenes de guerra en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya, en caso de que se resuelva atacar a Irak, sin el aval de la ONU. El grupo de criminalistas informó que los líderes de los países que apoyen una guerra podrán ser juzgados por «crímenes de guerra» del mismo modo que el ex presidente de Yugoslavia,
Slobodan Milosevic.

Dejá tu comentario

Te puede interesar