Un elevado número de soldados británicos es demasiado gordo para realizar operaciones militares, lo que dificulta, entre otras, la misión en Afganistán, según un documento publicado por el dominical "Sunday Observer" que confirmó el Ministerio de Defensa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Ministerio recomienda así al capital general del Ejército que mantenga las reglas para mantener en forma a sus unidades, debido a las "preocupantes tendencias a la gordura".
Según datos de la unidad del Ejército responsable de la forma física de los soldados en Londres, actualmente 3.860 soldados no son aptos para operaciones y otros 8.190 sólo en determinadas condiciones, una tendencia que va en aumento.
Las exigencias básicas de hacer deporte entre dos y tres horas semanales no son cumplidas.
En la nota se requiere que en los soldados se reactive un "ethos de combatiente y una cultura del fitness".
"Para estar preparados para las operaciones combinadas en Afganistán y en futuros focos de conflicto se necesita que el Ejército vuelva a disponer de personal fuerte para el combate".
Dejá tu comentario