Pese a convertirse en el país de Europa con mayor cantidad de muertos por Covid-19 - más de 31.000 - el Gobierno británicos dio a conocer que permitirá a trabajadores volver al trabajo la próxima semana en Inglaterra. Sin embargo, el Reino Unido permanecerá confinado hasta junio. A partir de esa fecha, comenzaría una nueva etapa cuando podrán reabrir escuelas primarias y comercios, anunció el domingo Boris Johnson, al presentar un plan de desconfinamiento "condicional" del segundo país del mundo con más muertes por coronavirus.
Gran Bretaña extiende la cuarentena, pero ya planifica reapertura de escuelas y comercios a partir de junio
El primer ministro dio a conocer que el aislamiento seguirá hasta el próximo mes pero comenzarán a permitir salidas exclusivamente en Inglaterra a quienes no puedan trabajar desde la casa. Asimismo, informó que impondrán confinamiento obligatorio a quienes arriben a la isla en avión. Escocia, Gales e Irlanda del Norte evaluarán por su lado la continuidad del esquema preventivo.
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El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, enfrenta críticas de la prensa y la oposición laborista.
"Este no es el momento de levantar el confinamiento, sino de dar los primeros pasos", dijo el premier británico Boris Johnson, que anunció que recién el 1 de junio será la siguiente fase de la desescalada, con la apertura de tiendas y escuelas.
Duramente criticado por su relajación inicial frente a la pandemia, Johnson, que estuvo hospitalizado en cuidados intensivos debido a la covid-19, se convirtió en defensor de la prudencia y la paciencia.
El primer ministro abrió hoy una ventana a etapas diferidas hacia la Fase 2 de la emergencia, con pocas cambios inmediatos a las restricciones del bloqueo, pero sobre todo con un nuevo eslogan anunciado esta noche a la nación. A través del mensaje "quedarse en casa" ("Stay at home"), la recomendación generalizada de cuarentena, se pasa ahora a un "estar alerta" ("Stay alert") más vago.
"Sería una locura tirar por la borda lo logrado permitiendo un segundo pico" de infecciones, dijo en un muy esperado mensaje televisivo para anunciar cómo pretende desmontar poco a poco el confinamiento impuesto desde el 23 de marzo.
El Reino Unido es el país europeo más golpeado por el coronavirus, con unos 32.000 muertos, y el segundo del mundo por detrás de Estados Unidos, cuya población (327 millones) es casi cinco veces superior.
Ante las graves consecuencias económicas del confinamiento -el Banco de Inglaterra prevé una caída del 14% del PIB-, el gobierno decidió llamar a sectores como la construcción o la manufactura a retomar el trabajo a partir del lunes.
"Deberían ir a trabajar si no pueden trabajar desde casa", afirmó Johnson, consciente de que muchos empleados y sindicatos se oponen mientras no se garantice la seguridad.
Ante el peso psicológico del confinamiento, a partir del miércoles se animará también a la gente a "hacer ejercicio exterior ilimitado", tomar el sol, conducir a destinos alejados, incluso jugar en equipos aunque solo entre "miembros de un mismo hogar".
Los grandes parques londinenses ya vivieron este fin de semana una multiplicación de picnics y otras actividades en grupo aún no autorizadas.
Y las calles se animaron el viernes, 75 aniversario de la rendición de los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial, con pequeñas fiestas entre vecinos más o menos distanciados.
Por otro lado se incrementarán las multas para quienes infrinjan las reglas, afirmó Johnson, advirtiendo que "si hay problemas no dudaremos en echar el freno" a la desescalada.
Se impondrá también una cuarentena a las personas que entren al país en avión, avanzada el sábado por los operadores aeroportuarios calificándola de "catastrófica".
En una segunda fase "el 1 de junio como muy pronto", podrán reabrir comercios y escuelas primarias. Después, en julio, se prevé que reanuden su actividad "lugares públicos" como cafés y restaurantes que puedan respetar el distanciamiento.
Este desconfinamiento lento y progresivo es sin embargo "condicional" y dependerá de los resultados, advirtió el primer ministro.
"Si no podemos hacerlo en esas fechas, si el nivel de alerta no lo permite, simplemente esperaremos", enfatizó.
El gobierno británico cambió su eslogan de "quedarse en casa" por el de "permanecer alerta", despertando nutridas críticas de la oposición, que denunció una falta de claridad peligrosa, a la espera de que Johnson comparenzca ante el Parlamento el lunes para dar explicaciones.
"Enviar mensajes contradictorios hace que la gente piense que está bien relajarse ahora", dijo la jefa del gobierno semiautónomo escocés, la independentista Nicola Sturgeon.
Las medidas decididas por Johnson se limitarán a Inglaterra, dado que Escocia, Gales e Irlanda del Norte determinan por sí mismas su desescalada.
Y se basarán en un sistema de alerta con cinco niveles, similar al que existe para la amenaza terrorista, que informará de la evolución de la pandemia.
"En este momento creemos que el país está en el cuatro en una escala de cinco, siendo el quinto el más preocupante", explicó a Sky News el ministro de Gobierno Local y Vivienda, Robert Jenrick.
Con las nuevas medias, esta semana el país entrará en el nivel tres, precisó Johnson.
La desescalada irá acompañada de la realización de cientos de miles de tests semanales -el objetivo es hacer 200.000 diarios a finales de mayo- y un sistema de rastreo mediante una aplicación móvil que advertirá a las personas cuando hayan estado en contacto con un infectado.
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