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La televisora Al Manar también afirmó que fue rechazado un intento de desembarco israelí en el sur de Beirut, lo que fue confirmado por fuentes militares libanesas.
Aviones israelíes bombardearon hoy la pista oeste del aeropuerto internacional Rafik Hariri de Beirut, mientras helicópteros lanzaron misiles contra el ala este, informó la televisión LBC.
Los cazas de Israel, que dijo que esas instalaciones representaban una "amenaza" porque eran usados por grupos vinculados a Hezbollah, golpearon edificios del aeropuerto y redujeron a escombros la pista principal, según testimonios.
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, pidió en diálogo telefónico la intervención urgente del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para detener los ataques israelíes, pero Washington anunció que no se propone pedir a Israel el cese de los ataques, aunque busca "moderación" en la ofensiva.
La Unión Europea anunció el envío a la región del alto representante para Política Exterior y Seguridad, Javier Solana, para reunirse con representantes palestinos, libaneses e israelíes.
"Solana viajará mañana a la región" para reunirse con "todas las partes", dijo en rueda de prensa el ministro de Exteriores finlandés, Erkki Tuomijia, país que ejerce la presidencia de turno de la UE.
Bush se comunicó con su colega egipcio, Hosni Mubarak, y el rey de Jordania, Abdallah II, para analizar la ofensiva israelí, tema incluido en la agenda oficial de la reunión de los ocho países más industrializados (G8), prevista desde mañana en San Petersburgo.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advirtió hoy al secretario general de la ONU, Kofi Annan, que mantendrá la ofensiva militar sobre Líbano hasta que se produzca el desarme de Hezbollah, reportó el diario Haaretz en su sitio de Internet.
El premier decidió la continuación de los ataques tras una reunión de consulta en Tel Aviv con seis de sus ministros y los comandantes de las fuerzas armadas.
Como mínimo, según la radio militar, el asedio israelí durará una semana o dos. Olmert reclamó la liberación de los soldados israelíes raptados, la suspensión del lanzamiento de misiles contra su país y el cumplimiento de la resolución 1.559 del Consejo de Seguridad de la ONU, que dispone el desarme del movimiento chiita, y dijo que estaba dispuesto a colaborar con enviados de la ONU, que llegaron hoy a El Cairo, sólo si esos son los objetivos.
El raid aéreo también apuntó contra dos puentes de Beirut, uno cerca del aeropuerto y el otro en el barrio de Haret Hreik, además de objetivos en los barrios de Gisr al Matar, situados junto al campo de refugiados palestinos de Shatila, y Moawwad.
Los cazas israelíes bombardearon además, con respaldo de artillería, un radar ubicado en la ruta que conduce a Damasco, Siria, y las zonas de Sidón y Tiro, dos puertos ubicados 40 y 70 kilómetros al sur de Beirut.
Al menos 61 personas murieron desde el inicio de la ofensiva israelí, cuyo gobierno dijo que ya realizó mil "misiones" en las que destruyó 200 "objetivos".
Un centenar de misiles, lanzados desde el sur del Líbano, cayeron hoy en Galilea, norte de Israel y mataron a dos personas e hirieron a al menos otras 60, la mayor parte en estado de "shock", dijeron fuentes militares.
Los ataques involucraron a unas 15 localidades a lo largo de la frontera con el Líbano, y las víctimas fatales, según el diario Haaretz, son una mujer y su nieto de cinco años.
Asimismo, unidades de la marina israelí bombardearon la ciudad portuaria de Tiro, sur de Líbano, y el campo de refugiados palestinos de Rashidiya, a 80 kilómetros de Beirut.
Cazas israelíes atacaron el poblado de Msayleh, sur de Líbano, en cercanías de la residencia de verano del presidente del Parlamento, Nabih Berri, jefe del grupo chiita Amal, vinculado a Hezbollah, que no se encontraba en la zona.
En una ofensiva conjunta de la marina y la aviación Israel bombardeó el puente de Zahrani, 50 kilómetros al sur de Beirut, y la principal central eléctrica de la zona, informó la televisión Lbc, y advirtió que en el ataque hubo muertos y heridos, sin otras precisiones.
La aviación israelí bombardeó también una base del Frente Popular de Liberación de Palestina, FPLP-CG, en Bekaa, a menos de dos kilómetros de la frontera entre Líbano y
Siria, informó la policía local.
Siria, por su parte, pidió hoy a Hezbollah que cese el lanzamiento de misiles contra Israel.


