26 de agosto 2005 - 00:00

Irak: peligra Constitución y hablan de una guerra civil

El hermano de una de las víctimas de la violencia de ayer enBaquba, Irak, se lamenta frente a la puerta de un hospital.Mientras recrudece lel terror y se complica la aprobación dela Constitución, crece el temor a una división del país.
El hermano de una de las víctimas de la violencia de ayer en Baquba, Irak, se lamenta frente a la puerta de un hospital. Mientras recrudece lel terror y se complica la aprobación de la Constitución, crece el temor a una división del país.
Bagdad (Reuters, AFP, ANSA, EFE, LF) - Las negociaciones interétnicas para dotar a Irak de una Constitución se encontraban anoche al borde del fracaso, lo que supondría un severo revés para la política de George W. Bush en ese país árabe. Horas después de que se anunciara que se había suspendido «sine die» la sesión del Parlamento en el que debía aprobarse el texto, las facciones en disputa negociaban contra reloj para evitar una ruptura de consecuencias imprevisibles.

Pese a la falta de acuerdo sobre el borrador, que ya fue presentado al Parlamento, su presidente, Hajim al-Hassani, dijo que las tratativas se extenderán hasta hoy a la noche.

«Las negociaciones están todavía en curso. Todos estaban ahí», dijo. «Es una buena señal y esperamos llegar a un resultado mañana (hoy) a la noche».

El borrador de la Constitución provocó advertencias de los sunnitas sobre una posible guerra civil en caso de ser aprobado, especialmente por su oposición al federalismo que, dicen, dividirá al país.

Este grupo étnico, con escasa representación en el Parlamento, además teme que la formación de un Estado federal dé el control de las poderosas regiones ricas en petróleo del norte y sur del país a los chiitas y kurdos, que dominan la asamblea legislativa.

En tanto, el portavoz del gobierno iraquí, Laith Kubba, dijo que el Parlamento no necesitaba reunirse formalmente para aprobar la Constitución porque ya había sido entregada el lunes.

Los legisladores habían dicho que permitirían tres días más para revisar el documento con el objetivo de tratar de acercar a la oposición sunnita a un acuerdo y, mediante la integración de ese grupo en el proceso político, debilitaría la insurgencia.

El gobierno interino, respaldado por Estados Unidos, intenta calmar las tensiones, pero la violencia entre el Ejército del Mahdi, de
Mogtada al-Sadr, y grupos rivales chiitas, corolario a la sangrienta demostración de fuerza de los insurgentes sunnitas del miércoles, disminuye más las esperanzas de que el tema de la Constitución se resuelva en el referendo que se celebrará en octubre.

Los simpatizantes del clérigo chiita Al-Sadr, opuesto al proyecto de Constitución, chocaron violentamente con fuerzas policiales durante la madrugada y con otros grupos rivales en Bagdad y otras ciudades
. En los enfrentamientos fallecieron cinco personas.

• Pedido

Al Sadr, un clérigo extremista de apenas 30 años que tiene el apoyo de los chiitas más pobres y ha heredado la reputación de su padre, un eminente clérigo asesinado por Saddam Hussein en 1990, se unió a los líderes de la minoría árabe sunnita contra el borrador constitucional.

Debido a los enfrentamientos, Al-Sadr pidió ayer a su rival, el líder chiíta
Abdul Aziz al Hakim, del Consejo Supremo para la Revolución en Irak (SCIRI), que condene la actuación de sus militantes y de su brazo armado, la milicia Badr.

Además, Sadr instó a sus seguidores a la calma, les pidió que no derramaran la sangre de los musulmanes y que se quedaran en sus casa», ya que su intención no es partir a Irak «en dos».

Por otro lado, el horroroso hallazgo de 36 personas muertas a tiros que fueron arrojadas a un río poco profundo en el sur de Bagdad aumentó las presiones sobre el gobierno para mejorar la seguridad.

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