15 de enero 2026 - 21:52

Jair Bolsonaro fue trasladado a una prisión con mayores comodidades: tendrá TV, cama matrimonial y podrá tomar sol

La decisión judicial contempla restricciones más laxas y se da en medio de nuevos pedidos de prisión domiciliaria por motivos de salud.

Jair Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y fue reubicado en un pabellón especial del complejo penitenciario de Papuda, tras una resolución firmada por el juez Alexandre de Moraes.

Jair Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y fue reubicado en un pabellón especial del complejo penitenciario de Papuda, tras una resolución firmada por el juez Alexandre de Moraes.

F24

El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro fue trasladado este jueves a una unidad penitenciaria ubicada en Brasilia, donde continuará cumpliendo su condena por intento de golpe de Estado bajo un régimen de detención con condiciones más amplias que las que tenía hasta ahora, según resolvió la Justicia.

La medida fue dispuesta por el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, quien autorizó el traslado desde la sede de la Policía Federal -donde el exmandatario permanecía recluido desde fines de noviembre- hacia el complejo penitenciario de Papuda, en las afueras de la capital brasileña.

Bolsonaro, de 70 años, fue condenado en septiembre a 27 años de prisión tras ser hallado culpable de liderar una conspiración destinada a mantenerse en el poder luego de perder las elecciones presidenciales de 2022 frente al actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva.

Un pabellón con mayores comodidades

De acuerdo con la resolución judicial, el exjefe de Estado ya se encuentra alojado en “Papudinha”, un sector administrado por la Policía Militar dentro del complejo carcelario, donde contará con un espacio de uso exclusivo, habitualmente destinado a cuatro internos.

Entre las facilidades autorizadas figuran una cocina, televisión, cama matrimonial y un área externa privada. Además, podrá recibir visitas durante más tiempo, realizar actividad física sin restricciones horarias y tomar sol a diario. El lugar también fue equipado con una cinta de correr y una bicicleta fija, en línea con recomendaciones médicas incorporadas al expediente.

Para el magistrado, las nuevas condiciones representan un régimen “aún más favorable” que el que Bolsonaro tenía en la sede policial, donde ya gozaba de un trato diferenciado. El traslado, sin embargo, fue cuestionado por el entorno del exmandatario. Carlos Bolsonaro, uno de sus hijos, denunció en redes sociales que la decisión implica someter a su padre a un “ambiente carcelario severo” y acusó al juez de actuar con “maldad”.

En las últimas semanas, familiares, abogados y aliados políticos del líder de la derecha brasileña intensificaron los reclamos para que se le conceda prisión domiciliaria por razones humanitarias, en función de su estado de salud.

Bolsonaro arrastra secuelas del ataque con arma blanca que sufrió en 2018 y, en diciembre, estuvo más de una semana internado para someterse a una cirugía por una hernia inguinal. También recibió atención médica tras golpearse la cabeza en una caída dentro del lugar de detención, aunque sin consecuencias graves.

Moraes rechazó reiteradamente los pedidos de arresto domiciliario, aunque en el más reciente habilitó una nueva evaluación médica para definir los próximos pasos. El juez respondió además a las críticas públicas, afirmando que el exmandatario ya contaba con “condiciones absolutamente excepcionales y privilegiadas”, incluso con servicios vedados al resto de los presos del país.

Inhabilitado para ejercer cargos públicos, Bolsonaro insiste en negar los cargos y denuncia una supuesta persecución política. Según la legislación vigente, debería cumplir al menos ocho años de prisión antes de acceder a un régimen de flexibilización de la pena. No obstante, el congreso brasileño aprobó en diciembre una ley que reduciría ese plazo a poco más de dos años. Aunque la norma fue vetada por Lula, el Parlamento podría revertir la decisión presidencial.

De cara a las elecciones de octubre, el actual mandatario, de 80 años, no descarta buscar un nuevo mandato. En ese escenario, el bolsonarismo ya proyecta una alternativa: Flavio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente, quien podría encabezar una candidatura con el respaldo político de su padre desde la prisión.

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