20 de noviembre 2003 - 00:00

La sombra de la duda

La acusación de abuso sexual contra un menor, conocida ayer, trajo a la memoria de los estadounidenses la denuncia presentada contra Michael Jackson en 1993, cuando un niño de 13 años manifestó que el cantante lo había acosado sexualmente durante cuatro meses. Esa denuncia causó un tremendo escándalo en todo el mundo y perjudicó sobremanera la imagen de Jackson, quien entonces se encontraba en la cúspide de su carrera tras éxitos como «Thriller» o «Dangerous».

Hasta entonces, las conversaciones sobre el músico se habían limitado a analizar el progresivo aclaramiento de su color de piel, los cambios en sus rasgos faciales o la mascarilla con la que comparecía en público para evitar posibles gérmenes.

El caso se cerró un año más tarde, cuando Jackson llegó a un acuerdo extrajudicial con la familia del niño denunciante por una cantidad que podría oscilar entre los 15 y 20 millones de dólares. Desde entonces, la sombra de la duda nunca lo abandonó.

Si en 1994 se casó brevemente -el matrimonio duró sólo un año-con la hija de Elvis Presley, Lisa Marie, en ese mismo año la prensa declaró una supuesta adicción a las drogas, y el cantante italiano Al Bano lo denunció por plagio. Dos años más tarde, se casó con la enfermera Debbie Rowe, con quien tuvo dos hijos por inseminación artificial -Prince Michael y Paris Michael-y con la que no llegó a convivir nunca.

Rowe, a la que conoció en una clínica en la que recibía tratamiento y de la que se divorció en 1999, recibió un millón de dólares por concebir.

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