La tortura se instala en el debate en EE.UU.
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La confirmación de Mukasey estaba prácticamente asegurada hace dos semanas, pero ahora está en duda debido a la insatisfacción de muchos demócratas por su falta de claridad sobre la legalidad de métodos de interrogatorio asimilables a la tortura.
«Si el Comité Judicial del Senado bloquea al juez Mukasey, los senadores estarían estableciendo una nueva norma que ningún candidato a fiscal general podría cumplir. Eso garantizaría, además, que EE.UU. no tendría un fiscal general durante este tiempo de guerra», advirtió Bush.
La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, explicó que Mukasey «ahora mismo, es un ciudadano privado». «Una vez que sea confirmado, entonces el Congreso podrá pedirle que dé testimonio sobre todo tipo de asuntos, incluyendo éste (de la tortura)», explicó. «Creo que es muy injusto que se le pida a alguien que no está informado de un programa secreto y que no tiene todos los datos a su disposición, que dé su opinión legal», argumentó Perino.
Sin embargo, varios líderes demócratas del Senado consideran que están dando un trato justo a Mukasey, quien ha logrado el respaldo de los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham.
El senador demócrata Edward Kennedy dejó claro que, aunque cree que Mukasey es un abogado «cauto e inteligente», esas cualidades «no son suficientes para un cargo tan clave en un momento tan clave».
En un discurso en el pleno del Senado, Kennedy dijo que no hay duda de que el Departamento de Justicia «necesita desesperadamente un nuevo liderazgo» y que el próximo secretario de Justicia «tiene que tener un compromiso firme con la justicia y la equidad, aun cuando la Casa Blanca intente dirigirlo en otra dirección».
«He tenido la oportunidad de reunirme con el juez Mukasey, de escuchar su testimonio en el Comité Judicial del Senado y de leer sus respuestas a cuestionarios del Comité. Mi conciencia me dicta que no apruebe su designación», afirmó Kennedy.
El senador demócrata por Massachusetts teme que la negativa de Mukasey a opinar sobre la legalidad de la asfixia simulada como método de interrogatorio pueda aumentar el riesgo de que esa práctica se utilice en contra de los soldados estadounidenses.



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