La Unión Europea puso en marcha una nueva fase de la Ley de Inteligencia Artificial, que obliga a las empresas del sector a advertir a los usuarios cuando interactúan con una máquina o cuando el contenido que consumen fue generado o manipulado digitalmente. La norma alcanza a compañías como OpenAI, Google y Anthropic, y contempla sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación anual global, lo que resulte mayor.
La Unión Europea refuerza el control sobre la inteligencia artificial con nuevas exigencias para las tecnológicas
La medida alcanza a gigantes tecnológicos como OpenAI, Google y Anthropic. Prevé multas de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación global.
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La Unión Europea endureció el control sobre la inteligencia artificial y ya exige etiquetar los contenidos generados por IA.
Desde este domingo, además, la Comisión Europea obtiene nuevas facultades para exigir a los grandes laboratorios de inteligencia artificial que acrediten cómo gestionan los riesgos sistémicos de sus modelos más avanzados, y para sancionar los incumplimientos de las obligaciones de transparencia recién estrenadas.
Las plataformas y desarrolladores deberán diseñar sus sistemas para que cualquier usuario sepa, de manera inmediata, si está frente a un texto, una imagen o un video real o generado de forma sintética. La obligación de etiquetado también alcanza a los sistemas que se usan en servicios públicos, en la atención a clientes de empresas privadas o en la gestión de denuncias de fraude.
La regla busca frenar el avance de los deepfakes y garantizar que la frontera entre contenido real y contenido artificial quede claramente identificada para los ciudadanos europeos.
Qué cambia con la nueva regulación de inteligencia artificial en Europa
Bruselas puso en marcha, en paralelo, una plataforma confidencial para denuncias de trabajadores del sector tecnológico y un mecanismo para que los usuarios reporten posibles violaciones a la ley. Fuentes de la Comisión aclararon que, aunque las nuevas reglas ya entran en vigor, las eventuales sanciones dependerán de los procedimientos de investigación previstos en la legislación.
A diferencia de lo que estaba previsto originalmente, las obligaciones más exigentes de la ley no entran en vigor hoy. La UE aprobó en julio un paquete de simplificación, conocido como Digital Omnibus, que postergó esos requisitos hasta el 2 de diciembre de 2027 para los sistemas de alto riesgo autónomos, y hasta el 2 de agosto de 2028 para los que están integrados en productos regulados. El mismo paquete corrió hasta agosto de 2027 el plazo para que los países miembros habiliten sus espacios de prueba regulatorios.
Lo que sí sigue vigente desde febrero de 2025, sin cambios, son las prohibiciones sobre ciertas prácticas de IA consideradas de riesgo inaceptable, como la manipulación de personas, el puntaje social por parte de organismos públicos o la identificación biométrica en espacios públicos —una categoría distinta de la de los sistemas de alto riesgo.
Antecedentes de la ley de Inteligencia Artificial por la UE
La Ley de Inteligencia Artificial fue aprobada por el Parlamento Europeo en marzo de 2024 y por el Consejo de la UE en mayo de ese año, tras una propuesta presentada originalmente en 2021. Entró en vigor el 1° de agosto de 2024 y, desde entonces, se aplica en fases: la primera tanda de obligaciones, prohibiciones de prácticas inaceptables, comenzó a regir en febrero de 2025; en agosto de ese año empezaron a aplicarse las exigencias de gobernanza y las obligaciones para los proveedores de modelos de IA de propósito general.
Por lo que, este domingo entraron en vigencia las obligaciones de transparencia del artículo 50, junto con los nuevos poderes de supervisión de la Comisión sobre los riesgos sistémicos de los modelos más potentes.



