27 de octubre 2004 - 00:00

La victoria más costosa de Sharon

Jerusalén - Son sólo unos 8.000 los colonos por evacuar en Gaza (quienes serán indemnizados por el gobierno de Israel), mientras que en Cisjordania viven más de 200.000. Sin embargo, en una región en la que los mitos son a veces más importantes que los hechos, queda el símbolo. Tras 37 años de sangre y lágrimas, la Knesset (Parlamento) aprobó ayer primera vez el desmantelamiento de colonias.

En los próximos días tendrán lugar luchas políticas y callejeras para retrasar un proceso que parece irreversible. Todos se preguntarán cómo ocurrió el cambio que llevó al primer ministro Ariel Sharon al ser el primer líder que ordena la evacuación de zonas ocupadas en Cisjordania y Gaza.

• Paralelismo

Al igual que Menahem Beguin devolvió el Sinaí a Egipto y desmanteló los asentamientos en Yamit, en los que pretendía acabar sus días, Yitzhak Rabin dio la mano, aunque fuera de forma titubeante, a su archienemigo Yasser Arafat, la historia eligió a Sharon para empezar a desconectarse de la tierra de Israel bíblica. Algunos sospechan que el líder del Likud es sólo un halcón que por conveniencia se disfraza momentáneamente de paloma. Que su objetivo al evacuar Gaza es salvar la mayor parte posible de Cisjordania. Es decir, amputar un dedo para no perder las dos manos. Otros creen que Sharon en cuatro años de Intifada (alzamiento palestino) ha perdido el entusiasmo mesiánico de la colonización de la gran tierra de Israel al ser afectado por el virus de la «realpolitik». Su asesor y hombre de confianza, Dov Waisglass, se confesó recientemente en un diario israelí de forma muy inusual. Según dijo, el plan de Sharon «es un mal menor, motivado por la impasse a raíz de la llamada 'hoja de ruta', por el miedo al aislamiento internacional o a que EE.UU. y Europa intenten imponer sus soluciones, por el salto al vacío del plan de Ginebra sobre el proceso de paz, y por la carta de los pilotos objetores de conciencia que se niegan a servir en Gaza y Cisjordania». Sharon, apoyado por una mayoría silenciosa de cerca de dos tercios de la opinión pública, se encuentra casi solo en su duelo ante sus antiguos discípulos del Consejo de Colonos.

Aunque representan poco más de 3 por ciento de la población, los colonos son el lobby más militante y organizado del país
, con una jerarquía casi militar en la que niños, mujeres y ancianos toman parte en su lucha ideológica. En los periódicos israelíes del fin de semana se pudieron leer decenas de artículos en los que aparece el concepto amenazador de guerra fratricida.

Frente a los colonos, empezará ahora la campaña popular de un movimiento recientemente organizado llamado Israel Quiere Desconectarse (de Gaza). Todos entienden que Israel empieza a determinar las fronteras de uno de los únicos Estados del mundo que 56 años después de su fundación aún no las tiene establecidas. Es la batalla por el futuro del Estado judío.

Dejá tu comentario

Te puede interesar