Lobo asumió la presidencia de Honduras y el país empieza a retomar el camino institucional
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Porfirio Lobo, de 62 años, intentará apaciguar los ánimos en un país dividido.
Uno de los primeros actos como presidente será acompañar al mandatario depuesto Manuel Zelaya desde la embajada de Brasil, su refugio desde hace más de cuatro meses, hasta el aeropuerto Toncontín para partir al exilio a República Dominicana.
Con la asunción de Lobo se espera que Honduras vuelva a ser aceptada en el concierto de las naciones democráticas del que fue aislada tras el golpe de Estado de junio y el nombramiento de un gobierno de facto dirigido por Roberto Micheletti, entonces presidente del Congreso.
No obstante, a la toma de posesión asistió un reducido grupo de dignatarios extranjeros: el presidente dominicano Leonel Fernández (quien fue abucheado por parte del público), el panameño Ricardo Martinelli, el taiwanés Ma Ying-jeou y el vicepresidente colombiano Francisco Santos.
También acudió el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Arturo Valenzuela.
La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció que enviará una misión al país para analizar su retorno al ente continental, del que fue suspendido luego del golpe, mientras el Banco Centroamericano de Integración Económica fue el primer organismo en informar que reanudará sus aportes a Honduras.
El conflicto hondureño no sólo polarizó al país, sino que enturbió las relaciones entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y los gobernantes latinoamericanos de izquierda, que se han resistido a reconocer las elecciones del 29 de noviembre en las que venció Lobo, del Partido Nacional (PL, derecha), con una mayoría aplastante.
Zelaya había convocado el 28 de junio una consulta popular cuyo fin último era reformar la Constitución para cambiar el sistema político y permitir la reelección presidencial, pese a la oposición de la justicia y el Congreso.
Uno de los últimos actos de Micheletti fue sancionar el decreto aprobado por el Congreso, el 13 de enero, mediante el cual Honduras se retira de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) promovida por Venezuela, a la que Zelaya adhirió al país en agosto de 2008.
Micheletti, quien abandonó las actividades públicas la semana pasada pero este miércoles acudió a una misa, acusó al presidente venezolano Hugo Chávez de interferir en los asuntos internos de Honduras.



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