Londres: logran extinguir el incendio en depósito pero ahora temen por humo tóxico

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Los incendios en el depósito de combustible de Buncefiled fueron controlados hoy, aunque permanecen algunos focos y se temen los efectos del humo negro que permanecerá durante semanas en Londres, informó el jefe de bomberos de Hertfordhsire, Roy Wilsher.

"Hay algunos focos, pero los incendios en los reservorios fueron apagados", sostuvo Wilsher, por lo cual fue abierta "la zona de exclusión a residentes y dueños de locales".

La organización London Air Quality Network, que controla la calidad del aire de Londres, informó que millones de partículas están contaminando barrios de la capital británica.

"Los efectos nocivos del humo negro se están sintiendo en el aire de Londres y durarán por semanas. También se sentirán en otras partes del sur de Inglaterra", dijo una fuente de ese organismo.

De acuerdo al informe, las zonas de Londres más afectadas por la polución son los barrios de Neasden y Haringey, en el norte de la ciudad.

Gary Fuller, experto en calidad de aire del King's College de Londres, declaró que las causas del desastre "aún son desconocidas".

"Tenemos que esperar para analizar en detalle las posibles implicaciones de esta catástrofe medio ambiental", agregó. En tanto, 26 camiones de bomberos y otros 20 vehículos de apoyo lograron controlar hoy el fuego en el depósito de Buncefield, aunque permanecen algunos focos.

Según un vocero de la dotación de bomberos de Hertfordshire, el incendio de Buncefield, en la población de Hemel Hempstead, "está bajo control" tras arder en forma ininterrumpida desde hace casi 72 horas.

La última fase de la operación era completada en el tanque más grande de petróleo, el número 12.

Para combatir el fuego se usaron 15 millones de litros de agua y 250 mil litros de espuma concentrada. Robert Beckley, alto comisionado de la Policía de
Hertfordshire, declaró que a pesar del control del incendio, los vecinos de Hemel Hempstead deberán seguir en el interior de sus casas por el potencial peligro de la polución del aire.

Por su parte, un portavoz del Servicio Meteorológico Británico (Met Office) informó que debido a que el viento cambió de su dirección sudoeste a norte y aumentó la potencia de sus ráfagas, reducirá el peligro ambiental.

De todos modos, alertó sobre la posibilidad de "lluvias negras" en los próximos días.

Las últimas imágenes satelitales mostraron la columna de humo negro desplazándose a Francia y España. El martes por la noche, unas veinte dotaciones de bomberos debieron detener las tareas para extinguir el fuego, por temor a nuevas explosiones de los tanques de combustible, aunque recomenzaron sus actividades pocas horas después.

El fuego, que se inició en la madrugada del domingo, causó 43 heridos, uno de los cuales permanece en terapia intensiva, y provocó la evacuación de 2 mil vecinos del lugar y el cierre de 70 escuelas primarias.

Por su parte, las compañías petrolíferas Total UK y Texaco, que operan el depósito de Buncefield, crearon una línea telefónica de ayuda para todas aquellas familias cuyas viviendas fueron afectadas por las explosiones. El depósito de Buncefield, el quinto más importante de Gran Bretaña, distribuye petróleo, aceites y kerosene a los principales aeropuertos del país, incluidos los de Heathrow y Luton.

El centro de almacenamiento tiene veinte depósitos, cada uno de ellos con capacidad para 13,5 millones de litros. Por su parte, Scotland Yard y el gobierno británico, que desestimaron la hipótesis de un atentado terrorista, lanzaron sendas investigaciones para determinar las causas del siniestro, el peor desastre industrial de Europa desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

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