Los inspectores no hallaron aún pruebas contra Saddam Hussein

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Nueva York (AFP, EFE, Reuters, Ansa) - El jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, afirmó ayer que no se hallaron armas de destrucción masiva en Irak, aunque confirmó que ese país ha fracasado en responder a muchas preguntas sobre sus arsenales. A pesar de la imposibilidad del líder de los inspectores de incriminar directamente a Saddam Hussein, Estados Unidos salió a aumentar la presión sobre el régimen de Bagdad, acelerando su despliegue militar en el Golfo Pérsico y reiterando que posee armamento prohibido.

Según se supo anoche, la fuerza aérea estadounidense comenzó a enviar decenas de bombarderos B-1B y cazas a la región del Golfo Pérsico, en el marco del alistamiento militar para un posible ataque a Irak.Así lo indicaron fuentes del Pentágono.


Los bombarderos partieron el martes de la base aérea Ellsworth, en Dakota del Sur.


Estos aviones se sumarán a los efectivos de la armada y del ejército destinados en el Golfo Pérsico.


En total, el Pentágono intenta que 120 mil hombres estén apostados en esa ubicación para un posible ataque contra Irak.


Poco después de que Blix dijera «no hemos hallado ningún revólver con humo», utilizando el término que en el lenguaje de Naciones Unidas se refiere a pruebas de que Irak posee armas de destrucción masiva, la Casa Blanca reiteró que el régimen de Saddam Hussein sigue burlando a la comunidad internacional. El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, insistió en que Irak esconde sus arsenales de armas químicas y biológicas, y sus proyectos para impulsar un programa de armas atómicas.

«El problema con las armas escondidas es que no se puede ver el humo que echan», manifestó Fleischer ante la prensa, poco después de que Blix afirmara que no hay pruebas concluyentes sobre los supuestos arsenales de Irak.

«Pensamos que la declaración (sobre el armamento iraquí) ha fracasado a la hora de responder muchas preguntas y lo volveremos a repetir hoy», afirmó Blix a los periodistas antes de informar al Consejo de Seguridad en una reunión a puerta cerrada.

Sin embargo, señaló que después de casi dos meses de inspecciones en Irak, los expertos de la ONU «no han encontrado ninguna prueba» («smoking gun») sobre su programa de armas de destrucción masiva.

El portavoz de la Casa Blanca subrayó: «Seguiremos esperando a ver qué encuentran los inspectores en Irak y a qué conducen los acontecimientos en curso en ese país», y destacó, de la intervención de Blix, la referencia a la falta de información por parte de Bagdad.

«Tenemos la certeza de que hay armas de destrucción masiva en Irak», añadió Fleischer, quien recordó que el trabajo de los inspectores no ha hecho más que empezar.

En la última jornada, se conoció que Washington está facilitando a los inspectores de la ONU información de sus servicios de espionaje sobre los arsenales de Irak, aunque se reserva los datos «más confidenciales».

El secretario de Estado,
Colin Powell, dijo al diario «The Washington Post» que la información facilitada es «significativa» y ya ha permitido a los inspectores «ser más agresivos y más exhaustivos en el trabajo que están haciendo».

•Medios sensibles

Powell explicó que la decisión de no compartir con la ONU la totalidad de los datos en su mano sobre el armamento del gobierno de Bagdad responde a la necesidad de conocer previamente si los inspectores utilizan bien la información facilitada por Washington. El secretario de Estado subrayó que «los medios por los que conseguimos los datos son tan sensibles que si no se manejan adecuadamente o no se explotan bien, supondrían la pérdida de un importante canal» de información sobre el arsenal iraquí.

Powell también afirmó que Washington ha informado a la Comisión de la ONU para la Inspección, Verificación y Vigilancia del Desarme (Unmovic) y al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) sobre científicos iraquíes que trabajaron en los programas de armas de Irak y que en la actualidad están en el extranjero.

La administración estadounidense, que considera que Irak está tratando de engañar a los inspectores de la ONU, cree que entrevistar a estos científicos es crucial para conocer mejor dónde y en qué fase están los arsenales del régimen de Hussein. Powell insistió en la entrevista en que el presidente
George W. Bush no ha tomado la decisión de ir a la guerra en Irak y aseguró que «prefiere una solución pacífica».

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