26 de agosto 2005 - 00:00

Lula dice que no se suicida, no renuncia ni será destituido

B rasilia (ANSA, EFE, diarios locales) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo ayer que no se suicidará, no renunciará ni dejará su cargo antes del final de su mandato, en su pronunciamiento más contundente desde que estalló la crisis política por las denuncias de corrupción en su gobierno.

«Mi comportamiento será el que tuvo el ex presidente Juscelino Kubitschek: paciencia, paciencia y paciencia», afirmó Lula da Silva, quien destacó que seguirá al « comando» del país.

«No haré como Getulio (Vargas), como Janio (Quadros) o como Joao Goulart.»

Acosado por denuncias, el ex presidente Vargas (1930-1945 y 1950-1954) se suicidó en 1954; Quadros (1961) renunció, acusando a «fuerzas ocultas» de querer derribar a su gobierno; y Goulart (1961-1964) fue depuesto por un golpe militar.

El mandatario recordó que otro de sus antecesores, Juscelino Kubitschek, fue «llamado ladrón» y que sólo después de muerto fue reconocido.

«La verdad aparecerá -dijo Lula da Silva-, y el pueblo sabrá lo que verdaderamente está pasando. Si dependiera de mi paciencia, puede demorar un mes, tres meses o dos años, no importa. Yo seguiré al comando, no de forma autoritaria, sino democrática.»

El presidente se refirió así a la grave crisis política que vive Brasil por las denuncias de corrupción contra el gobernante Partido de los Trabajadores al participar de una reunión del Consejo de Desarrollo Económico y Social.

Lula da Silva se quejó de que la oposición está volcando «veneno» en la crisis para obtener ventajas electorales de cara a las elecciones presidenciales de 2006.

«Las cosas se vuelven mucho más graves cuando se pone veneno en la crisis. No puedo aceptar que, so pretexto de las elecciones de 2006, se pueda actuar en forma irresponsable. Cuatro años es una eternidad para la oposición y un minuto para quien está en el gobierno», dijo Lula.


«Mi prioridad nunca fue la reelección, sino la gobernabilidad de este país. Yo tengo un mandato de cuatro años y tengo conciencia de la expectativa que generamos en la sociedad», agregó, rechazando la posibilidad de renunciar antes para contener la crisis.

Lula da Silva subrayó:
«Aún no decidí si seré candidato o no, y no lo voy a decidir ahora, porque creo que no es el momento. No es la elección lo que tengo en mente, sino llegar al 31 de diciembre de 2006 y evaluar lo que hice».

El presidente dijo estar muy molesto por los esfuerzos de la oposición por involucrar a su gobierno en las denuncias de corrupción contra el Partido de los Trabajadores.

«Me incomoda esta posibilidad de involucrar al gobierno en esta crisis. Siempre dije: no quedará piedra sobre piedra en estas investigaciones», afirmó.

• Fuerte Sangría

«Estoy orgulloso de haber ayudado a crear al PT. Soy petista, tengo orgullo de ser petista, pero la Justicia comienza dentro de casa. El PT tuvo un proceso de sangría muy fuerte y cabe al propio PT juzgar quien cometió un error y castigarlo», agregó. En un nuevo esfuerzo por poner paños fríos a la crisis, Lula -cuya popularidad ha caído con fuerza, amenazando la posibilidad de su reelección- se reunió el miércoles a la noche con representantes de los otros poderes del Estado. Participaron por el Poder Legislativo el presidente del Senado, Renán Calheiros; y el de la Cámara de Diputados, Severino Cavalcanti; y por la Justicia, el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF, Corte Suprema), Nelson Jobim.

Tras el encuentro, la presidencia divulgó un comunicado en el que los representantes afirman que el Estado está funcionando «plenamente» en la investigación de todas las denuncias.

Dejá tu comentario

Te puede interesar