Brasilia - Luiz Fernando Furlan, ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, dueño del gigante alimentario Sadia y hombre fuerte del poderoso empresariado paulista, es la figura por la que pasan las decisiones que atañen al Mercosur y a la negociación por el ALCA. Durante una entrevista con Ambito Financiero habló de las posibilidades de concreción de la integración comercial hemisférica, se entusiasmó con un relanzamiento del bloque regional y, llamativamente, avanzó en una idea hasta ahora expresada en voz baja: que Lula Da Silva lidere una reforma laboral que sería fuertemente resistida por los sindicatos. A continuación, sus principales definiciones.
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• En relación con el Area de Libre Comercio de las Américas, el ministro dijo que «Brasil tiene la decisión de presentar a mediados de febrero sus propuestas, a excepción de las inversiones y las compras gubernamentales. Presentaremos las listas de bienes agrícolas, industriales y posiblemente de servicios».
• En cuanto a las dificultades que representarán las negociaciones, señaló que «el Mercosur supone que hay listas de cada país y que hay que ver cuáles son los productos sensibles, lo que achica la lista de ofertas. La discusión sobre el ALCA es 99% emocional y 1% racional, incluso en Brasil».
• En lo que se mostró menos confiado es en las negociaciones con la Unión Europea. «Ya va a ser la segunda ronda negociadora y no se puede poner sobre la mesa una propuesta muy pequeña. Las negociaciones llevan dos años y ahora tienen que avanzar. Si los europeos mantienen su postura de que el tema agrícola depende de la OMC, los plazos serán los que se fijen allí. Pero en la OMC no hay mucho entusiasmo por seguir con las negociaciones. Los americanos están muy ocupados ahora.» • «El Mercosur funcionó bien cuando hubo una paridad real-peso equivalente, entre 1994 y 1998. No funcionó luego porque hubo políticas muy asimétricas durante cuatro años, lo que perjudicó las transacciones y las inversiones. En diciembre de 2001 estuve en Buenos Aires para visitar a algunos clientes y fui a un supermercado, donde compré una lata de gaseosa: le dije a uno de mis gerentes que el precio nominalmente era el mismo que en San Pablo, sólo que la moneda allí era 2,5 veces más cara. Ahora estamos otra vez en una situación de equilibrio, en torno a los 3,40 pesos o reales por dólar.»
• Ya en el plano interno, estimó que «las quejas de los industriales por la suba de las tasas de interés son comprensibles porque deben hacer ruido para defender sus intereses. Pero hay una comprensión de que el nuevo gobierno tiene que construir una credibilidad, lo que está ocurriendo muy rápidamente. El ministro (Antonio) Palocci está muy comprometido con un manejo muy conservador de las finanzas». • «La primera reforma que debe salir, y que tiene mucho que ver con la producción y el empleo, es la de la seguridad social. Hoy el sistema es deficitario y encarece mucho el presupuesto federal», dijo. • Furlan luego puso sobre la mesa un tema tabú para ciertos sectores del partido de los trabajadores: la reforma laboral. «Hay un plan en el Congreso, que ya pasó por la Cámara (baja) y ahora está en el Senado. Se va a crear un clima positivo porque el presidente Lula viene del sector sindical, tiene un diálogo muy amplio con él y un liderazgo incontestable. Será difícil que surja otra figura con el perfil y la autoridad que tiene él. No se podría decir que él quiera perjudicar a los trabajadores. Todo lo contrario.»
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