¿Mediará Lula entre Washington y La Habana?
-
Roban obras de Renoir, Matisse y Cézanne de un importante museo en Italia
-
Uno a uno: todas las figuras clave de la cúpula del poder iraní que murieron durante la guerra en Medio Oriente
Analistas locales consideran que los viajes de Lula a Cuba hablan de una reaproximación de dos gobiernos que siempre fueron amigos, pero atravesaron algunos momentos de frialdad diplomática.
El canciller Celso Amorim ha manifestado en diversas ocasiones, una de ellas en La Habana, el interés brasileño en convertirse en el «primer socio» de Cuba, para lo cual, además de la vieja relación entre Lula y Fidel, Brasil aportará millonarias inversiones en sectores como el del petróleo y la infraestructura.
Desde 2003, tras la toma de posesión de Lula da Silva, la diplomacia brasileña ha acentuado su prioridad por América latina, pero sin descuidar un trato pragmático y fluido con Estados Unidos.
Lula da Silva ha cumplido en estos años el rol de líder capaz de establecer puentes entre gobernantes o grupos antagónicos. Así ocurrió en enero de 2003, cuando viajó al Foro Económico de Davos días después de haber visitado a los «alterglobalistas» del Foro Social Mundial de Porto Alegre.
En 2005, Lula procuró acercar posiciones entre sus colegas Hugo Chávez y Alvaro Uribe, cuyas relaciones se habían tensionado por la detención de un guerrillero de las FARC en Caracas.
En noviembre de ese mismo año se realizó la Cumbre de las Américas, en la que George Bush recibió duros cuestionamientos de sus colegas de la Argentina, Venezuela y otros países sudamericanos, en un encuentro que marcó el réquiem del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Lula también cuestionó el ALCA, pero lo hizo sin romper lanzas con Bush, y pocos días después de la cumbre recibió en su residencia de campo al norteamericano, con quien mantuvo una extensa conversación.




Dejá tu comentario