27 de septiembre 2005 - 00:00

Merkel, más fuerte, se acerca al poder

Angela Merkel
Angela Merkel
Berlín (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - La presidenta de la Unión Cristianodemócrata alemana (CDU), Angela Merkel, planteó ayer, con el apoyo unánime de su partido, varias condiciones al Partido Socialdemócrata (SPD) para negociar una coalición, la primera de las cuales es que ella ocupe la Cancillería.

Una gran coalición entre estos partidos se perfila como la única opción de gobierno viable en Alemania, pero las dos partes insisten en encabezar el futuro Ejecutivo. No obstante, mientras la alianza democristiana CDUCSU lo plantea como una exigencia, el SPD lo presenta ya sólo como un objetivo.

Las ruedas de prensa posteriores a las reuniones semanales de la CDU-CSU y del SPD, que ayer estuvieron dedicadas a preparar las próximas negociaciones entre los dos partidos, fueron ilustrativas de cómo ha evolucionado la situación en favor de Merkel, pese a que los cristianodemócratas han sido calificados por la izquierda como los perdedores morales de los comicios.

• Exigencia principal

Merkel ofreció personalmente la rueda de prensa y lo hizo para comunicar que, antes de iniciar negociaciones con el SPD, la CDU exige «aclarar tres puntos», empezando por que los socialdemócratas le reconozcan el derecho a «ocupar la Cancillería». Sólo con este reconocimiento puede haber «una base de confianza», declaró.

La segunda condición es que haya acuerdo entre los potenciales socios al valorar «la situación del país», particularmente en lo que respecta al Presupuesto o la Seguridad Social, dijo Merkel, quien recordó el problema con la Comisión Europea sobre el déficit excesivo.

En último lugar,
el socio potencial debe compartir «la voluntad de renovar» Alemania,afirmó Merkel, que no quiso entrar a debatir reformas concretas.

Preguntada sobre si hay unanimidad en la dirección de su partido sobre qué personalidad de la CDU, o del hermano de Baviera, la Unión Cristiano-Social (CSU), debe ocupar la Cancillería, Merkel, con una sonrisa, contestó que hay «plena conformidad» respecto de que le corresponde a ella encabezar el futuro gobierno.

Antes de abandonar la sala, Merkel, siempre sonriente, aclaró que las condiciones expuestas al SPD son obra suya y que fueron aceptadas por la dirección «en su totalidad y sin añadiduras».

La prensa local, ya sea conservadora como de izquierda, coincide en que ha sido el canciller Gerhard Schröder, con sus torpes ataques contra Merkel y por negarse a entender que su victoria relativa en la campaña electoral no significa que haya ganado los comicios, quien ha forzado a la CDU-CSU a cerrar filas en torno a su candidata, atacada por sus posturas reformistas y liberales.

Lo exiguo del triunfo de CDU-CSU en las elecciones del pasado día 18, así como el hecho de que Merkel es discutida dentro de su partido, debería haber dado lugar a un debate sobre su competencia y animado a sus enemigos internos a intentar reemplazarla, añaden los comentaristas.

Pero Schröder, con sus ataques, y la prensa, con sus constantes preguntas sobre si la CDU apoya a su presidenta, obligaron a los críticos y a los posibles competidores de Merkel, como el jefe del Gobierno regional de Hesse,
Ronald Koch, a hacer declaraciones de adhesión que pueden comprometerlos definitivamente.

Mientras Merkel exhibía su seguridad, en la rueda de prensa del SPD no apareció ni Schröder, ni el presidente del partido,
Franz Müntefering.

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