Brasilia (Reuters, AFP) - El movimiento brasileño de los Sin Tierra culminó ayer una marcha para presionar al presidente Luiz Inácio Lula Da Silva para que lleve a cabo una mayor distribución de tierras de cultivo.
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Unos 3.000 miembros del grupo marcharon 200 kilómetros hasta la capital Brasilia con el deseo de entrevistarse con el presidente Lula e instar a que establezca objetivos para ayudar a los trabajadores pobres y sin tierra.
Se espera que Lula anuncie hoy al líder del movimiento Joao Pedro Stedile y otros dirigentes hasta dónde llegarán las expropiaciones o las compras para entregarlas a los obreros sin tierra.
«El gobierno no nos puede mentir y decir que no tiene dinero para reformas agrarias», dijo Stedile en un discurso, ante los trabajadores que mostraban una gran pancarta que decía: «Lula, piensa en tu pueblo, no cedas ante el FMI (Fondo Monetario Internacional)».
• Asentamientos
El ministro de Reforma Agraria, Miguel Rossetto, dijo esta semana que el gobierno quiere asentar a 355.000 familiasa través de su período de cuatro años. Los asentamientos este año son más escasos que la cifra originalmente prometida de 60.000. Hasta ahora, 21.000 familias han sido acomodadas. Por otro lado, el Partido del Frente Liberal (PFL), la principal fuerza de derecha de Brasil, quedó al borde de la ruptura por una pelea pública entre sus dos principales dirigentes, que incluyó hasta acusaciones de robo de dinero público.
La posibilidad de una ruptura en el PFL podría beneficiar al presidente Lula Da Silva, ya que la actual conducción de ese partido, encabezada por el senador Jorge Bornhausen, se opone al gobierno. La pelea que divide al PFL sería, en el fondo, un reflejo de esta tensión interna y enfrenta a los líderes de esos dos grupos: Bornhausen y el senador Antonio Carlos Magalhaes, más conocido como ACM, que durante los últimos 18 años ha sido el líder de la derecha brasileña.
Ayer, Bornhausen, titular del PFL, solicitó al comité ejecutivo del partido que expulse a Magalhaes. Bornhausen argumentó en un pedido por escrito que Magalhaes lo había acusado de robar recursos destinados por la ley a los partidos políticos.
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