El caso de las torturas en la cárcel iraquí de Abu Ghraib resurgió ayer con fuerza, luego de que la TV australiana difundiera dramáticas fotos de las vejaciones perpetradas por militares estadounidenses hace dos años. La Casa Blanca evaluó como «repugnantes» las imágenes, pero lamentó su difusión. El gobierno norteamericano teme que las fotos incentiven la ira contra países occidentales de parte de sectores islamistas.
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