Obama, en el discurso del Estado de la Unión: "La creación de empleo es el objetivo número uno en 2010"
-
Día clave para la guerra en Medio Oriente: comienzan las negociaciones entre EEUU e Irán
-
A velocidad extrema y con 2.700 °C: así amerizó Artemis II en el Pacífico tras su viaje a la Luna
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante el discurso del Estado de la Unión, en el Congreso norteamericano.
Asimismo, se comprometió a doblar las exportaciones en los próximos cinco años, lo que creará dos millones de puestos de trabajo, según afirmó.
En este sentido, también prometió fortalecer los vínculos económicos de su país con Colombia y Panamá, aunque no pidió al Congreso que ratifique los acuerdos comerciales pendientes con ambas naciones.
"Tenemos que buscar nuevos mercados enérgicamente, del mismo modo que nuestros competidores. Si Estados Unidos se sienta en la banda mientras otras naciones firman acuerdos comerciales perderemos la oportunidad de crear empleos en nuestro territorio", dijo Obama.
Las propuestas económicas del presidente estadounidense incluyeron también -como se había encargado la Casa Blanca de difundir en los últimos días- la congelación parcial del gasto público, excluidas las partidas destinadas a la Defensa, la seguridad, las pensiones y la sanidad.
Con ello busca ahorrar cerca de 250.000 millones de dólares en los próximos diez años.
Se refirió también a la reforma sanitaria, su gran prioridad legislativa en 2009 y que se encuentra en entredicho después de que los demócratas perdieran la mayoría absoluta en el Senado la semana pasada.
"No abandonemos la reforma. No ahora. No cuando estamos tan cerca. Encontremos una vía para unirnos y completar el trabajo en beneficio del pueblo estadounidense", instó.
Aprovechó también para arengar a los desmoralizados demócratas: "Les recuerdo que seguimos teniendo la mayoría más amplia de las últimas décadas, y que la gente espera de nosotros que resolvamos los problemas, no que salgamos corriendo a la mínima".
En un discurso en el que la política exterior ocupó un papel secundario -Oriente Medio o Guantánamo brillaron por su ausencia-, Obama afirmó que "la guerra se acerca a su fin" en Irak y los soldados de su país "vuelven a casa".
Mientras, sobre Afganistán, adonde en diciembre ordenó enviar 30.000 soldados adicionales, aseguró: "Tengo confianza en que tendremos éxito".
Quizá una de las mayores novedades de su discurso fue su compromiso de eliminar la ley que impide que los homosexuales declarados puedan servir en las Fuerzas Armadas: "Trabajaré con el Congreso y nuestros militares para derogar finalmente la ley que niega a los estadounidenses homosexuales el derecho de servir al país que aman por ser quienes son".
Y la reforma migratoria, que en su día se conjeturó que Obama podría acometer en su primer año de mandato, apenas logró una mención honorífica.
"Deberíamos continuar el trabajo de arreglar nuestro fallido sistema migratorio, de garantizar la seguridad en la frontera, hacer cumplir nuestras leyes y asegurarnos de que cada persona que cumple las reglas puede contribuir", se limitó a decir.




Dejá tu comentario