18 de noviembre 2010 - 18:12

Oposición acusa a Berlusconi de comprar votos

El líder del partido opositor Italia de los Valores (IDV), Antonio Di Pietro, denunció que el primer ministro, Silvio Berlusconi, ordenó "comprar" los votos de los legisladores de cara a los votos de confianza a los que se enfrentará el Ejecutivo el próximo mes de diciembre.

"Estamos en medio del fango, todos están intentando salvar el puesto y el presidente del Consejo (Berlusconi), además, ha dado la orden a sus emisarios de que compren el consenso", manifestó Di Pietro, ex magistrado de Manos Limpias, ante la prensa italiana.

Asimismo, el líder de IDV señaló que una situación como la que denuncia "no es una democracia. Por una parte es una dictadura y, por el otro, muestra un modo de actuar ridículo, con un Parlamento que pierde tiempo para no asumir sus responsabilidades".

Di Pietro no es el único que se ha referido a la "caza" de votos por parte de las diferentes fuerzas del Parlamento ante los inminentes votos de confianza y de censura a los que se enfrentará el Ejecutivo el próximo 14 de diciembre.

Los medios de comunicación italianos hablan de "ofertas cruzadas" de puestos, de los esfuerzos de los partidos para blindarse ante posibles tránsfugas y de "grupos de trabajo" para la "captura" de parlamentarios.

El diario "La Repubblica" reproduce hoy unas declaraciones del empresario y diputado Massimo Calearo, inicialmente afiliado al Partido Demócrata (PD) y ahora en el grupo mixto, en las que manifiesta: "Berlusconi me dijo: No te puedo ofrecer nada porque vives de lo tuyo".

Sin embargo, según Calearo, "hay muchos amigos que me ofrecen que vaya con ellos. Excepto Di Pietro y (Umberto) Bossi (líder de la Liga Norte) lo han intentado todos".

En los últimos días, Giuseppe De Angeli, uno de los diputados que había abandonado el partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL), para seguir a su ex aliado Gianfranco Fini en el nuevo grupo parlamentario de Futuro y Libertad para Italia (FLI), ha vuelto tras sus pasos.

A esto se suman las declaraciones del ministro de la Defensa, Ignazio La Russa -actualmente coordinador del PDL pero que en el pasado fue uno de los hombres fuertes de Fini-, que en los últimos días ha asegurado que él no piensa llamar a nadie para convencerle sobre cómo debe votar, pero que ha recibido las llamadas de 2 a 3 miembros de FLI que han asegurado que se abstendrán en la moción de censura.

Con todos estos movimientos y especulaciones dentro de las filas de los partidos, la incertidumbre sobre lo que puede pasar el próximo 14 de diciembre permanece abierta.

Y es que, mientras en el Senado, donde se votará una moción de confianza al Gobierno presentada por el PDL, los números parecen claros a favor de Berlusconi, en la Cámara de los Diputados se perfila una situación más espinosa para el mandatario.
'Il Cavaliere' perdió la mayoría absoluta en la Cámara Baja tras la escisión de Fini y de sus seguidores del PDL, y ahora cuenta con 305 diputados "favorables", mientras le faltan 11 para asegurarse la mayoría absoluta.

En el caso de que Berlusconi no encajara la confianza en el Senado, o la moción de censura al Ejecutivo fuera aprobada, la Constitución italiana prevé que el primer ministro presente su dimisión al presidente de la República, en este caso Giorgio Napolitano.

La responsabilidad pasaría así al jefe del Estado, quien tendría que abrir las consultas con todos los partidos políticos y decidir entre las distintas opciones que le permite la Carta Magna: disolver las dos o una de las cámaras y convocar elecciones o buscar los apoyos necesarios para que se forme un nuevo Gobierno de transición.

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