Otra vez vencido, el antichavismo se reprocha su división

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Caracas - El arrollador triunfo del chavismo en las elecciones regionales del domingo en Venezuela, en las que conquistó 20 de las 23 gobernaciones y la alcaldía de Caracas, constituye un nuevo desafío para una oposición que por haber competido dividida no pudo hacer pesar la existencia de una mayoría de votantes no oficialistas.

El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Pedro Calzadilla, fijó la participación en 41,8% en el primer reporte oficial, con 8,1 millones de votantes de 21 millones que estaban llamados a acudir a las urnas. Tras conocerse el esperable rechazo de EE.UU., se aguarda ahora que la misión de observadores de la Unión Europea (UE) dé a conocer hoy su dictamen sobre la limpieza de los comicios, algo que daría legitimidad a las autoridades electas y mejoraría la posición internacional del Gobierno de Nicolás Maduro.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, calificó el proceso de “viciado” y señaló que el Gobierno lo manipuló para determinar el resultado.

El Partido Socialista de Venezuela (PSUV) se llevó la alcaldía de la capital de este país de 30 millones de habitantes, Caracas, y las gobernaciones de Amazonas, Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Lara, La Guaira, Mérida, Miranda, Monagas, Portuguesa, Sucre, Táchira, Trujillo y Yaracuy.

Debilitada y fragmentada en la vuelta de sus principales partidos políticos a las urnas tras la abstención de 2018, la oposición solo pudo ganar en tres estados, incluido Zulia, el más poblado del país. Sufrió, en contraste, una dura derrota en una región clave que controlaba: Táchira, fronteriza con Colombia.

Análisis

Luis Vicente León, presidente de la empresa encuestadora Datanálisis, señaló ayer que la oposición tuvo un desempeño “lamentable” y que sale “multifracturada” del proceso.

“Los resultados dejan a la oposición multifracturada en tres grandes partes: la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la Alianza Democrática y el gobierno interino (de Juan Guaidó). Sus diferencias evidentes van a producir mucha batalla interna por la conformación de la representación opositora del futuro, incluyendo las negociaciones de México” con el oficialismo, expresó el experto.

Consideró que los resultados fueron “lamentables para la oposición, pues se definió fundamentalmente debido a la abstención y la división”. Además, dijo que “lo más triste es que la suma de los votos de la MUD y la Alianza Democrática en todo el país muestra una fuerza contundente”.

“Unidos habrían ganado un número significativamente superior de gobernaciones. Un error lamentable”, apuntó León, de tendencia opositora.

Metas

El especialista destacó que el objetivo buscado por la oposición moderada al promover la participación “era validar partidos y líderes para promover cambios en la propia oposición”, pero “resulta evidente que este resultado, muy negativo, no logra ese objetivo”.

Las elecciones regionales se presentaban como un nuevo punto de partida tanto para Maduro, que busca el levantamiento de sanciones internacionales, como para la oposición, que retornó a la vía electoral con la mirada puesta en una elección “transparente” en 2024.

“Los resultados del CNE traen pocas sorpresas. El mapa queda fundamentalmente rojo”, escribió León en Twitter.

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