28 de marzo 2005 - 00:00

Padres de Terri se resignan y sólo se espera ya el final

Bob Schindler saludó y agradeció el sábado a las personas que mantenían guardia frente al hospital en el que agoniza su hija, Terri. Privada de agua y alimentos, su final se aproxima.
Bob Schindler saludó y agradeció el sábado a las personas que mantenían guardia frente al hospital en el que agoniza su hija, Terri. Privada de agua y alimentos, su final se aproxima.
Pinellas Park, Florida (AFP, ASN, Reuters, EFE) - Los familiares de Terri Schiavo que peleaban por mantenerla viva ya prácticamente se rindieron en las cortes, pidieron a los manifestantes que los apoyaban que se retiraran a sus casas y aguardan en privado su muerte, que podría ocurrir en cualquier momento.

El último golpe para la familia llegó el sábado por la noche de parte de la Corte Suprema de Florida, que se negó a intervenir para reconectarle a Terri el catéter alimentario que la ha mantenido viva, acabando con el último recurso judicial a su disposición en el que tenían esperanza.

«No estoy diciendo que no estamos abiertos a cualquier idea si surge. Pero en este momento parece que el tiempo finalmente se acabó», dijo el abogado de la familia, David Gibbs, al diario local «St. Petersburg Times».

Aún quedan dos recursos judiciales pendientes presentados por el gobierno de Florida en un tribunal estadual de apelaciones, pero este foro ha fallado consistentemente en su contra. La familia decidió no seguir la pelea en los foros federales, tras su revés en la Corte Suprema de los EE.UU.

«Ahora me voy a concentrar en ser fuerte para mi mamá y mi familia», dijo el hermano de Terri, Bobby Schindler, frente al centro de Pinellas Park en donde Terri aguarda su muerte.

A los manifestantes que permanecen frente al centro les dijo: «Realmente aprecio todo lo que han hecho, nos motivó».

«Todos váyanse a casa, pasen la Pascua con sus hijos», dijo Paul O'Donnell, un fraile católicoa quien los Schindler le encargaron hablar en su nombre.

Las esperanzas entre el cerca de centenar de manifestantes que se opone a su muerte parecieron desvanecerse después del anuncio, aunque algunos dijeron que permanecerán en el lugar hasta el final.

• Detenciones

Luego de las declaraciones, los manifestantes gritaban: «¡Guardia Nacional!», pidiendo la intervención del gobernador de Florida, Jeb Bush, para que por asalto tome el centro y se lleve a la mujer para alimentarla. Sin embargo, éste descartó cualquier intervención adicional en el caso diciendo que no va a violar la ley.

El padre de Terri,
Bob Schindler, se paseó el sábado por la noche un rato entre los manifestantes estrechándoles las manos y dándoles las gracias por su presencia.

Ayer quedaban unas docenas de manifestantes y dos personas fueron detenidas cuando en forma de protesta intentaron llevarle agua a Terri en el centro.

Según las autoridades, unas 30 personas, entre ellas varios niños, han sido detenidas esta semana en protestas similares, cuidadosamente armadas para las cámaras.

Según la familia de Terri,
ésta podría morir pronto, se le corta la respiración y ya no emite sonidos, y según su esposo la muerte «no es inminente» y podrían pasar de cinco a seis días hasta que ocurra.

Dejá tu comentario

Te puede interesar